Los problemas del ciclismo español: la base (I)

Los problemas del ciclismo español: la base (I)

En esta serie de artículos vamos a analizar los problemas del ciclismo español. Y para empezar hay que mirar hacia la base. Allí es donde van cociéndose a fuego lento las futuras estrellas del pelotón mundial. Es en ese territorio donde tenemos el primer agujero negro: no hay niños, no hay carreras y no hay escuelas.

La generación que vio a Miguel Indurain brillar en el Tour de Francia se está extinguiendo. Joaquín Rodríguez o Alejandro Valverde pasaron su infancia y adolescencia viendo en la tele al campeón navarro. Pero la generación que debía explotar ahora después de haber visto a los citados o incluso a Alberto Contador… no existe. ¿Por qué? Son muchas las causas: problemas con el tráfico, mala imagen por el dopaje, aparición de otros deportes…

El ciclismo tiene un problema con el número de niños en las escuelas. Es más, tiene incluso un problema para informar de dónde y cómo puede un niño empezar a practicar el ciclismo. Si la práctica de fútbol o baloncesto está muy vinculada a los colegios, el ciclismo necesita entrar en las aulas. Y, además, necesita escuelas mejor organizadas y mucho más atractivas. En ese sentido, el triatlón parece haber hecho bien los deberes.

La Real Federación Española de Ciclismo lleva años estancada en el número de licencias. Se saca pecho por el incremento de las licencias femeninas -porque se partía de cifras ridículas-, pero la realidad es que llevamos décadas sin incrementar la base. Y si no se amplía la base y las escuelas no están profesionalizadas… resulta difícil que podamos encontrar joyas que puedan ser pulidas.

En ese sentido, hay otro punto determinante: la generación que tiene de 20 a 50 años no disfruta invirtiendo sus fines de semana en la creación y consolidación de una escuela de ciclismo. Esa generación disfruta invirtiendo miles de euros en una bicicleta para ellos, compitiendo en marchas y/o carreras master, pero no siente ningún vínculo con la necesidad de ayudar a los niños.

Como vemos, son muchos los problemas en la base: algunos son sociales y otros propios de nuestro deporte. Pero pocas las soluciones que se están buscando para que el declive no sigue creciendo en los próximos años.