Tour de Francia: Tadej Pogacar tiene un plan y piernas para ejecutarlo

El esloveno Tadej Pogacar dio un tercer golpe de autoridad en el Tour de Francia. El líder de UAE tiene un plan y sabe ejecutarlo. Y eso es lo que no podemos decir de sus rivales. La octava etapa, entre Binche y Longwy, no hizo sino ratificar quién es el patrón de la carrera.
El Tour de Francia ofrecía a las puertas de la alta montaña un final ratonero, con un diseño de recorrido precioso. El favorito, sobre el papel, debía ser Wout van Aert. Pero el belga hizo una exhibición tan estéril como incomprensible. En un día de 220 kilómetros se pasó en cabeza 200: atacando, contraatacando, metiéndose en la fuga del día, reventando a todos sus rivales… hasta quedarse solo. Muy bonito, muy digno de admiración, pero poco elogiable.
Por detrás, EF Education, Bora y UAE tiraban a ritmo sostenido. Sabían que cazándolo podían aspirar a muchos premios. EF soñaba con el liderato. Bora suspiraba por una exhibición de Vlasov en el final. Y UAE empezaba a asumir que Pogacar quería demostrar una vez más que es el más fuerte.
Así que fue cazado Van Aert y llegó la caída de Vlasov y el enganchón de Mas, quienes afortunadamente no cederían tiempo. En ese tramo final se vio que Jumbo ha perdido la fe y su líder para ese tipo de repecho. Bueno, lo ha autoinmolado. Así que tiraron pero sin tirar. Y UAE fue el que tomó el mando para que Tadej Pogacar rematara a todos, incluido un Michael Matthews que pierde los sprints puros frente a los velocistas puros y los sprints en repecho frente a los escaladores, pero que siempre está en la cabeza de muchas de las carreras que disputa.
Triunfo de etapa y general para Tadej Pogacar. Paliza sin sentido para Wout van Aert. Y ciclistas como Jakob Fuglsang que también buscaron la fuga y cuando vieron que no era viable, levantaron el pie para no ceder tiempo en la subida final. Parecía lógico… pero no todos lo vieron.


