Oier Lazkano: “Ahora hay que aprender, aprender y aprender”

oier-lazkano-caja-rural-rga-vuelta-bidasoa-2019-etapa3

Foto: Diario Vasco / Caja Rural-RGA

Oier Lazkano (1999) es uno de los grandes nombres del pelotón amateur en este 2019. Después de dar buenos destellos de calidad el año pasado, el joven ciclista del Caja Rural-RGA sub23 ha dado un tremendo salto de calidad con cinco victorias de enorme nivel, entre ellas la Santikutz Klasika de Legazpi y una etapa de la Vuelta al Bidasoa.

Para Lazkano, mayo está siendo el mes de la explosión. Sin embargo, el corredor tiene los pies en el suelo y, además, asegura que estos son “frutos de un trabajo anterior”, en el invierno. Además, resalta el buen momento ganador de todo el equipo en una fase en la que, tal vez, les costaba “trabajar como bloque”. Pero una vez logrado, han llegado los resultados.

La joven promesa vasca destaca el triunfo en Legazpi “en casa y contra gente importante” y que supuso una victoria “muy especial”. Y, después, la Vuelta al Bidasoa que para él era “un objetivo” y donde un fallo mecánico le condenó para la general. Sin embargo, fue capaz de levantarse: “La idea desde ese momento fue ganar una etapa, y lo conseguí gracias a la táctica de equipo”, explica.

oier-lazkano-caja-rural-rga-legazpi-2019-2

Foto: Oskar Matxin / Caja Rural-RGA

Pero lo que más confianza le ha dado, asegura, ha sido seguir ganando después de esas dos carreras, ya que para él significa que el motor “no se ha acabado”. Ahora afronta como próximas metas la Vuelta a Navarra y los Campeonatos de España: “Buscamos ganar etapas, y también la vuelta”, confirma, advirtiendo de que se encontrará un recorrido “muy duro” y los equipos extranjeros le permitirán “seguir creciendo y aprendiendo”. Después de Navarra, estará en Salamanca antes de los Campeonatos de España.

Para Lazkano, en este momento se trata de “aprender, aprender y aprender”. Recibir lecciones y aprovecharlas. Se considera un ciclista que va bien en todos los terrenos pero no es “el mejor ni el peor en nada”. Destaca entre sus compañeros a Eusebio Pascual o Carmelo Urbano, y entre sus rivales a Iñigo Elosegui, y considera “un estímulo” estar en el filial de un equipo profesional como el Caja Rural-RGA. De momento, él sigue centrado en mejorar.