La Flecha Brabançona y el trabajo extra para los comisarios UCI

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Foto: Photo News / Lotto-Soudal

El ciclismo es un deporte con árbitros: los comisarios UCI. Sin embargo y a diferencia de lo que ocurre en deportes como fútbol o baloncesto son pocas las ocaciones en las que se habla de la función del comisario. No suelen influir en la carrera. O, al menos, no influyen de puertas hacia fuera. La realidad es que en la Flecha Brabançona tuvieron trabajo extra y su actuación merece un comentario.

Los aficionados en general suelen desconocer la función del jurado técnico. Hace muchos años su aportación resultaba imprescindible para anotar los dorsales de los corredores en línea de meta. La foto finish borró del palmarés el terrible ex aequo que siempre aparecía después de los cuatro o cinco primeros clasificados. Sin embargo, la aparición de más y más tecnología no ha hecho que los comisarios desaparezcan. Siguen siendo determinantes sobre todo en la gestión del tráfico.

Una carrera ciclista es una carrera de coches camuflada. Los directores van nerviosos en sus autos y están constantemente pasando a la cola del pelotón para dar agua, órdenes o intentar remontar al grupo entero para llegar a la escapada. Ahí es donde entran en juego los comisarios. Y lo mismo podemos decir en caso de un pinchazo o una caída. Los comisarios pueden «cortar la fila» o no «cortarla», lo que dificulta o facilita que un ciclista se reincorpore a la cola del pelotón.

En la Flecha Brabançona hubo una primera decisión: amonestar a Remco Evenepoel por soltar la mano del manillar y empujar a un rival para hacerse un hueco más grande. Más tarde llegarían las dos decisiones más importantes. El director de Quick Step, Geert Van Bondt, fue sancionado con 2.000 francos suizos (1.960 euros) porque al adelantar al pelotón hubo una caída de… Julian Alaphilippe. Van Bondt tenía permiso para adelantar al grupo para asistir a los escapados, pero si hay caída, se le considera responsable.

La última decisión llegó en el sprint final. La carrera ya había sido ganada en solitario por Magnus Sheffield, pero una maniobra irregular en el sprint llevó a los comisarios a relegar a Tim Wellens desde la tercera posición hasta la novena. El que más claro lo tenía era Remco Evenepoel, quien se sintió tan enfadado que dejó de sprintar y limitó sus últimos metros a hacer un corte de mangas contra el corredor de Lotto y dejar bien claro su enfado. Así que con VAR, puesto que el uso de las imágenes es obligatorio desde hace muchos años en el ciclismo, hubo decisiones arbitrales importantes en la Flecha Brabançona hasta el punto de cambiar el podio final.