El Giro se toma el primer respiro: día de descanso… y traslado

El día de descanso ha sido tradicionalmente un respiro para que los ciclistas descansen después de nueve o diez días de competición. Sin embargo, con la moda reciente de salidas internacionales en las grandes vueltas, ha sido necesario introducir un día de descanso que es, en realidad, un día de traslado. En este caso, toca viajar de Hungría a Sicilia, Italia.
El Giro de Italia de 2022 ha superado sus tres primeras etapas, con diferente sabor de boca. De la emoción del primer día con el triunfo de Mathieu van der Poel se pasó a la brillantez de la victoria de Simon Yates en la contrarreloj y a la emoción del sprint de Mark Cavendish. Tres ganadores incuestionables por calidad y nombre, pero también una sensación de que se podía haber intentando exprimir de otro modo este tríptico que nos dejó un día para el olvido en forma de etapa llana sin picante.
Ahora toca volar y descansar. Hungría aprovechará la presencia de autobuses y camiones y coches para ofrecer a los equipos la opción de correr el Tour de Hungría, una prueba que hará contraprogramación al Giro. Pero las miradas de los aficionados seguirán puestos en la corsa rosa. Toca descansar unas horas antes de afrontar la primera etapa de montaña de las dos que los ciclistas deberán asumir en territorio siciliano. La subida al Etna, con sus 23 kilómetros al 5,9% es un territorio que puede propiciar las primeras sorpresas. Normalmente, debería llegar un grupo reducido al sprint. Pero este tipo de subida tendida propicia que si hay una explosión generalizada, el tiempo que se pierde es un auténtico calvario, así que vamos a ver si todos han llegado al ciento por ciento de su condición o alguno se ha equivocado en la puesta a punto.


