El ciclismo camina hacia el nacimiento de una Champions League

Foto: ASO / Pauline Ballet
El ciclismo profesional lleva muchos años organizado bajo un paraguas llamado WorldTour. Pero en el futuro modificará la estructura para crear una elite: caminamos hacia el nacimiento de una nueva organización que será llamada Champions League y que incluirá grandes cambios.
Peter Van den Abeel explicó en el podcast Play Sports de José De Cauwer informaciones ya apuntadas por Zikloland en el pasado y lo hace además confirmándolo por boca de la Unión Ciclista Internacional, puesto que no hay que olvidar que Peter Van den Abeel es director deportivo de la UCI. A partir de esa entrevista, recogida por Cyclingnews, ¿cuáles son las características de esta nueva reforma (que no estará en marcha hasta como mínimo 2026)?
1º) Organizadores y equipos se repartirán los derechos de televisión. El gran freno a esta propuesta siempre ha sido el Tour de Francia y, en menor medida, Giro y Vuelta, puesto que es su gran pedazo de tarta económica y nunca han querido compartirla. La nueva Champions League busca fórmulas novedosas: los grandes organizadores pueden quedarse con el dinero que recaudan en la actualidad y compartir el extra que puedan conseguir a través de una comercialización conjunta del ciclismo y respaldada también por los equipos.
2º) Esa nueva Champions League deberá incluir menos carreras. El WorldTour se mantendría igual que en la actualidad, pero la Champions League sería mucho más reducida y, por supuesto, esquivaría cualquier tipo de coincidencia. El propio presidente de la UCI, David Lappartient de la UCI apuntó: «Dentro del WorldTour, cada año tendríamos una serie de carreras, quizá 15 carreras de un día y de cuatro a seis carreras por etapas. Al final sería una especie de Liga de Campeones de la UCI. La idea es reforzar el atractivo de nuestro deporte para que podamos comercializarlo aún mejor, retransmitirlo aún mejor, e incluso tener carreras donde actualmente no las tenemos, en nuevas zonas».
En las conversaciones han tenido mucho peso la propia UCI y el Tour de Francia, pero también los equipos a través de Richard Plugge y Patrick Lefevere. El objetivo básico es la mejora del calendario y la búsqueda de una organización profesional para que el ciclismo no pierda cuota de interés entre el gran público y su comercialización pueda realizarse a gran escala.


