Raúl Alarcón ganó la ronda asturiana en 2017. Foto: Vuelta a Portugal
Llega el gran momento del año en Portugal. Si bien la prueba de mayor categoría es la Volta ao Algarve -catalogada como HC por la UCI y con, por lo menos, una decena de equipos WorldTour cada año, lo cierto es que en el imaginario colectivo luso el verdadero referente es la Volta a Portugal. La ‘Grandissima’. Una prueba de nada menos que 12 días de competición -de las más largas del calendario mundial, por detrás de las tres Grandes y el Tour de Qinghai Lake, que dura 13- y con un recorrido durísimo. De las que se ganan por eliminación. Y que cumple la friolera de 80 años.
Y que como todo el ciclismo portugués, merece una mirada en profundidad por parte de aficionados y estamentos de este deporte en España. Para esta edición todavía más, pues formarán parte de la carrera dos formaciones españolas: el Caja Rural-Seguros RGA y el Euskadi-Murias. Además de eso, en total se darán cita nada menos que 25 corredores de nuestro país. Y junto a los dos españoles, el Aqua Protect Veranclassic y el Israel Cycling Academy serán los cuatro equipos de división Profesional Continental.
Foto: PhotoGomezSport
Uno de ellos, de hecho, es el gran favorito a revalidar la victoria. Raúl Alarcón ganó -arrasó- en 2017. Y después de un comienzo de año no demasiado halagüeño, ha recuperado su mejor versión justo a tiempo. Hace dos semanas ganó el GP Nacional 2 y evidenció estar en forma. Además, pese a ser de división continental, el W52-FC Porto es sin duda la escuadra a batir por lo logrado el año pasado y porque lleva cinco seguidas con tres corredores. No está Antunes, y eso sin duda será un punto en contra, pero Fonte, Mestre, Vinhas o el gallego Veloso son gente de enorme experiencia para apoyar al campeón.
Rivales va a tener bastantes, por otra parte. A saber hasta dónde son capaces de llegar el veteranísimo Nocentini, o un Mario González que está completando una gran temporada y fue segundo en el Nacional 2. Por rivalidad histórica, el Sporting-Tavira es el gran oponente de los vencedores del año pasado. Pero también habrá oponentes con nombre español como Cristian Rodríguez, que junto a Joaquim Silva ponen la nota más escaladora en el Caja Rural-RGA. Mientras, Euskadi-Murias acude con Barceló -preparando el Tour del Porvenir- y Enrique Sanz de hombre rápido en un equipo bastante joven.
Mario González, en solitario en el GP Beiras. Foto: Facebook
Este año, y para enfado de buena parte de la afición lusa, la terrible subida a Torre está incluida en el ecuador de la cuarta etapa, que terminará en Covilha con final en alto. La cima del coloso portugués se sitúa a 65 kilómetros de meta. Pero esta etapa, y también la anterior con final en Oliveira do Hospital, puede hacer las primeras diferencias importantes.
Habrá, además, otros dos finales en alto en Santa Luzia -séptima etapa- y en la Senhora da Graça, en la novena y penúltima jornada. Con 12 kilómetros de ascensión y otros dos puertos de 1ª encadenados antes, será la traca final de la carrera antes de una contrarreloj más corta de lo habitual. Serán apenas 18 kilómetros, por lo que poco terreno habrá para que los más rodadores entre los que se juegan la general traten de dar el vuelco. Comienza, pues, la gran carrera del país vecino.
El ciclismo está en un proceso de renovación absoluta. Lo que antes jamás se planteaba, ahora empieza a ser habitual. Pero incluso dentro de esa revolución hay noticias que sinceramente son muy sorpre ...
Desde el jueves hasta el domingo se disputará una nueva edición de la Vuelta a Asturias, competición repleta de puertos, pero sin finales en alto, por lo que podemos hablar de un territorio repleto de ...
El tríptico de las Ardenas llega a su ecuador. Si en la Amstel Gold Race venció el gran favorito, Remco Evenepoel, en la Fecla Valona tenemos un escenario diferente y unos candidatos igualmente con di ...