Volta a Catalunya: Vallter servirá para examinar a Evenepoel y Roglic

La segunda etapa de la Volta a Catalunya es el primer examen serio en alta montaña. La jornada se disputa sobre un total de 166 kilómetros e incluye tres puertos puntuables: uno de tercera para calentar las piernas, uno de primera en la segunda parte del día y la ascensión final a Vallter.
El último puerto es considerado por los organizadores como alto Fuera de Categoría. Por sus características, incluye varias dificultades: hablamos de una subida de 15,1 kilómetros al 6,7% de pendiente media. Es decir, resulta más exigente por ser largo que por incluir rampas descabelladas. Pero hay otra reto: la pancarta de meta está instalada a 2.147 metros, por lo que la altitud también se dejará sentir en los pulmones de los candidatos a la victoria.
Entre los aspirantes, dos destacan por encima de los dos demás: Primoz Roglic y Remco Evenepoel. De todos modos, también habrá que estar pendiente de escaladores como Mikel Landa. O de ciclistas como Ben O’Connor, que suelen destaparse en este tipo de territorios.


