La UCI quiere reducir Giro, Vuelta y WorldTour

Foto: @DLappartient
La entrevista del presidente de la UCI, David Lappartient, en el periódico La Stampa seguro que levanta ampollas. El titular es duro: «El Tour de Francia debe mantener 21 días de competición. Pero el Giro de Italia y la Vuelta a España podrían tener sólo 17 y tres fines de semana». Pero detrás de esa frase, hay mucha mano tendida y muchas claves que merecen ser explicadas.
El anterior presidente de la UCI, Brian Cookson, fracasó estrepitosamente en su deseo de revolucionar el WorldTour. Ningún aficionado pudo ver mejora alguna y fueron muchos los puntos que se quedaron congelados en la indefinición. El actual sistema estará vigente durante todo el año 2018 y todo el año 2019. Pero en 2020 debe nacer un nuevo WorldTour. Y ahí es donde debe marcar una nueva línea de actuación el recientemente elegido David Lappartient.
El francés está señalando las primeras líneas maestras: «Reducir el calendario WorldTour. Tenemos 37 carreras en 4 continentes y eso es demasiado». Y también apunta a Giro y Vuelta, pero sabe que es una guerra que tiene difícil ganar: «Nos gustaría que Giro y Vuelta no superasen los 17 días, aunque con tres fines de semana. Pero lo discutiremos, sin forzar a nadie. Respetaremos el deseo de los organizadores«.

Foto: La Presse
Las ideas de Lappartient, por tanto, no pueden ser convertidas en ley. Necesita el apoyo de las grandes federaciones nacionales, de los equipos y de los organizadores. Las fuentes consultadas por Zikloland confirman que los equipos también desean una reducción del número total de días de competición WorldTour: «No tiene sentido el calendario actual. Deberíamos ir a un modelo más racional, con un WorldTour minimalista que incluyera las tres grandes vueltas y los cinco monumentos. Y con una segunda categoría para el resto de carreras de nivel global».
Las reflexiones de equipos y UCI parecen ir en una misma línea de trabajo. El problema es que las federaciones y los organizadores no darán su brazo a torcer fácilmente. ¿Aceptará la Federación Australiana que el Tour Down Under se quede fuera de la elite? ¿Y los poderosos organizadores de Canadá, van a aceptar estar fuera del WorldTour? Lappartient quiere cambios, pero parece apostar por el diálogo. El problema de la reforma es que todos están dispuestos a ampliar el número de privilegiados, pero nadie quiere nunca ser el malo de la película y recortar esa etiqueta mágica llamada WorldTour. Las negociaciones no han hecho nada más que empezar. Pero hay prisa, mucha prisa, puesto que la reforma para 2020 debería estar aprobada en el Mundial de 2018 para dar tiempo a que organizadores, equipos, ciclistas y federaciones supieran cuáles son las nuevas reglas del juego con un año de margen de seguridad.


