Cinco países del Mundial FIFA 2026 donde el ciclismo es más que un deporte

Cuarenta y ocho selecciones, tres países sede, el formato más grande que ha conocido un Mundial de fútbol. Pero entre toda la artillería mediática que rodea al torneo de 2026, hay un detalle que pasa inadvertido para quien no siga el ciclismo: cinco de las naciones clasificadas son, al mismo tiempo, los pilares históricos del pelotón profesional. Francia, Bélgica, Países Bajos, España y Colombia. Las mismas banderas que dominan el Tour, el Giro y la Vuelta competirán ahora sobre césped. Y la gracia del asunto es que el orden de fuerzas cambia por completo.
Las cuotas dicen una cosa, el pelotón dice otra
Basta con echar un vistazo a las cuotas de apuestas Mundial 2026 para comprobarlo: España y Francia encabezan el mercado con cuotas cercanas a 5.50 y 6.00 para ganar el torneo, Países Bajos se mueve como candidato serio y Bélgica y Colombia aparecen en torno a 35.00. Outsiders, dicen los corredores de apuestas. En el pelotón, eso sí, la jerarquía es justo la contraria. La Bélgica de Eddy Merckx —once Grandes Vueltas, récord absoluto que nadie ha igualado desde 1974— no tiene nada de outsider sobre dos ruedas. Y Colombia produce escaladores capaces de dejar sin aire a cualquier favorito en un puerto de montaña.
Francia y Bélgica: donde empezó todo
El Tour de France existe porque un periódico francés necesitaba vender más que su competidor. Corría 1903, y Maurice Garin se impuso en aquella primera edición de seis etapas y 2 428 kilómetros. Desde entonces, 36 franceses han ganado su propia carrera. El más temido de todos, Bernard Hinault, acumuló diez Grandes Vueltas entre 1978 y 1985. Bélgica responde con la cultura de las clásicas. La Ronde van Vlaanderen se corre desde 1913 y define una identidad nacional: adoquín, barro, resistencia. Wout van Aert ganó la Paris-Roubaix 2026 en 5:16:52, la edición más rápida de la historia, y Remco Evenepoel, que de joven pasó por las categorías inferiores del RSC Anderlecht y vistió la camiseta de Bélgica sub-15 de fútbol, dejó el balón por la bicicleta y ha acumulado una Vuelta a España y dos oros olímpicos en París 2024.
Países Bajos y España: tradiciones distintas, dominio compartido
A Joop Zoetemelk siempre le costó ganar. Le bastó con una sola victoria en el Tour, en 1980. Pero terminó la carrera dieciséis veces, cosa que ningún otro corredor ha conseguido. Con Mathieu van der Poel ocurre lo contrario: gana casi todo. Tres Ronde van Vlaanderen, tres Paris-Roubaix seguidas y un Mundial en ruta, todo entre 2020 y 2025. En Grandes Vueltas, España lleva 48. Solo Italia y Francia tienen más. Miguel Induráin ganó cinco Tours seguidos entre 1991 y 1995, y Alberto Contador completó las tres grandes con siete títulos: 2 Tour de Francia, 2 Giro de Italia y 3 Vuelta a España.
La Vuelta a España lleva en el calendario desde 1935, y el Grand Départ del Tour 2026 desde Barcelona confirma el peso del ciclismo en el tejido deportivo del país.
| País | Victorias en Grandes Vueltas | Ciclista emblema | Cuota campeón Mundial* | Ranking FIFA |
| Francia | 51 | Hinault (10 GT) | ~6.00 | 1.º |
| Bélgica | 33 | Van Aert / Evenepoel | ~35.00 | 9.º |
| Países Bajos | 5 | Van der Poel (en activo) | — | 7.º |
| España | 48 | Induráin (5× Tour) | ~5.50 | 2.º |
| Colombia | 5 | Bernal (Tour 2019) | ~35.00 | 13.º |
*Cuotas orientativas de casas de apuestas europeas. Rankings FIFA a 1 de abril de 2026.
Colombia: los escarabajos bajan de la montaña
Colombia llega al ciclismo por un camino distinto: no adoquines, sino los puertos de los Andes. Todo empezó con Luis Herrera: Vuelta a España de 1987, primer sudamericano en ganar una grande. Después vino Nairo Quintana, que se llevó el Giro en 2014 y la Vuelta en 2016. Pero el salto definitivo lo dio Egan Bernal al conquistar el Tour de France en 2019. Dos años más tarde añadió el Giro. La Vuelta a Colombia se disputa desde 1951. Efraín Forero ganó aquella primera edición, y la radio hizo el resto: convirtió a campesinos y mensajeros en héroes nacionales. Los llamaban escarabajos, por cómo trepaban.
Cinco países, cinco tradiciones ciclistas. En los estadios de Norteamérica, las cuotas deciden quién es favorito. En el Col du Tourmalet o en los adoquines de Roubaix, la respuesta siempre ha sido otra. Para quien sigue el pelotón, este Mundial es solo un recordatorio más: la cultura deportiva de estas naciones no es casualidad. Es sistema, es historia, es kilómetros.


