La historia de amor entre Mareczko y Asia

Mareczko, en la última etapa del Sharjah Tour. Foto: Wilier Triestina-Selle Italia
En el deporte hay ejemplos de personas que tienen una predilección especial por un determinado escenario. Ocurre en el fútbol, con jugadores que triunfan en un equipo, pero que se apagan cuando salen hacia un destino más ambicioso en lo deportivo o mejor económicamente. Están hechos para ese lugar. Hay ciclistas que sólo rinden bajo las órdenes de un director, que les encuentra el ‘punto’ y saca lo máximo de ellos. O que se pasan todo el año renqueantes y cuando llega ‘su’ carrera, sobresalen.
El de Jakub Mareczko va camino de ser uno de esos casos. Es cierto, el velocista italiano todavía tiene mucho margen de progresión, pues ni siquiera ha cumplido los 24 años. Pero parece que lo suyo con Asia es una de esas historias de amor. A su todavía temprana edad, el corredor del Wilier Triestina-Selle Italia acumula 35 victorias en su palmarés. Son números ya bastante respetables.
Pues bien, 31 de ellas han sido en el continente asiático. La última de ellas la logró el sábado en la etapa final del Sharjah Tour, carrera donde se ha llevado el maillot verde de puntos y dos parciales. Ambos, por cierto, batiendo a Bryan Coquard. Y estrenándose en los Emiratos, un país donde aún no había ganado.

Mareczko, ganando en Taihu Lake
Si hay un país en el que el italiano haya triunfado es China. Mareczko lleva en el gigante asiático ni más ni menos que 26 dianas, contando dos generales del Tour Taihu Lake y etapas en las dos pruebas con más historia del país: Tour de Hainan y Quinghai Lake. Es más, en la edición 2015 de Taihu Lake se llevó siete de las nueve etapas. Una efectividad apabullante.
En cambio, en Europa no pasa de ser un corredor más. Por las razones que fueren, el prometedor ciclista transalpino no cuaja en el viejo continente. Hasta ahora sólo tiene una victoria de etapa en la Settimana Coppi&Bartali. En el pasado Giro de Italia logró ser segundo en una etapa, pero luego ni siquiera estuvo presente en muchos sprints.
Todavía tiene mucho tiempo por delante para triunfar en su casa. Pero lo cierto es Mareczko, cuando viaja a latitudes asiáticas, pasa de ser un ciclista normal a un auténtico devorador de etapas. Y este 2018 ha empezado de nuevo por el mismo camino. Veremos si finalmente es capaz de añadir Europa a sus conquistas.


