La Vuelta a España: día de descanso… y de reflexión tras un inicio lleno de problemas

La Vuelta a España de 2023 llega a su primer día de descanso. Por delante vienen días de muchas emociones. Para empezar, arrancaremos el martes con una contrarreloj individual en Valladolid y tendremos una ración de alta montaña con meta en el Tourmalet. Pero habrá otras muchas llegadas interesantes en una carrera que no ha hecho más que empezar.
La primera semana de la Vuelta a España de 2023 deja muchas reflexiones. Empezaremos por las positivas: tenemos muchas estrellas y todas ellas implicadas en la carrera. Remco Evenepoel, Primoz Roglic, Jonas Vingegaard, Joao Almeida, Alexandr Vlasov… han venido en forma y están peleando por la general. Y lo mismo puede decirse de los corredores de casa: Mikel Landa, Enric Mas, Juan Ayuso… Por tanto, no hay corredores que hayan venido a pasear por territorio español.
Pero también hay imágenes muy negativas. La primera viene marcada por la meteorología. Y en ese punto puede haber sido clave el retraso en el calendario. Es evidente que cuantos más días se celebren en agosto menos probabilidades hay de enfrentarse con fenómenos de gota fría tan tradicionales en el final del verano. La segunda reflexión negativa apunta directamente a la organización y la toma de decisiones: la crono por equipos estuvo metida demasiado tarde en el intento de conseguir una foto nocturna del podio. Fue un error y no se pidió perdón con la rotundidad necesaria.
A partir de ahí, los ciclistas apretaron y exigieron suspensiones o neutralizaciones de algunas llegadas, lo que certifica que los corredores mandan mucho si se unen, pero también que varias de las llegadas no han sido bien ubicadas desde un punto de vista técnico. La caída de Remco Evenepoel no fue una anécdota sino una consecuencia más de una Vuelta que está dejando una sensación muy extraña: las mejores estrellas no están brillando ni están generando emoción deportiva.


