Tour de Francia: Bilbao ofrece un menú atractivo para el arranque

Euskadi pone el escenario para la salida del Tour de Francia. Y la organización ha decidido respetar la esencia del territorio vasco con una primera jornada que es cualquier cosa menos un paseo en barca: 3.300 metros de desnivel, de tensión y de emoción para comenzar con la degustación de la carrera más importante del año.
Christian Prudhomme es el máximo responsable del Tour de Francia y el hombre que asume la gestión de la carrera. Su visión de la primera etapa es la siguiente: «A Euskadi no le faltan opciones para ofrecer oportunidades a los atacantes. Con 3.300 metros de desnivel, la etapa ofrece unos 30 kilómetros finales muy interesantes, con las subidas de Vivero y de Pike. La pugna por el primer maillot amarillo se reservará a los atacantes de gran pedigrí, capaces de confiar tanto en su instinto como en su potencia».
Y es que los datos no ofrecen ninguna duda: Vivero es un puerto situado a 28 kilómetros del final con 4,2 kilómetros al 7,3% de pendiente media. Y Pike es un puerto de 2 kilómetros al 10% de pendiente media y situado a únicamente 13 kilómetros de la línea de meta. Además, muchos ciclistas querrán comprobar el nivel de forma de sus rivales con una primera jornada de máxima tensión. El que no haya llegado con las piernas engrasadas, sufrirá. ¡Y mucho! Sobre el papel, parece una jornada perfecta para que los hombres de Jumbo-Visma intenten dinamitar el pelotón con su bloque de clasicómanos.


