La Milán-San Remo es una carrera especial para cualquiera. Si además has estado varias veces cerca de ganarla, se puede llegar a convertir en una obsesión. Michael Matthews, el sprinter-clasicómano australiano del Team Sunweb, la conoce bien y sabe prácticamente todos los secretos que esconde.
Ahora, a través de un vídeo difundido por el equipo, Matthews descubre todos esos secretos: «Toda la carrera, desde el comienzo en Milán hasta que llegas aquí a orillas del mar, es preciosa», se confiesa el ‘aussie’, tercero en la edición de 2015 tras Degenkolb y Kristoff.
Especialmente emotivo se muestra al afrontar el Poggio, una subida que define como «el lugar donde los sueños se logran o se rompen».
