De Compiégne a Roubaix, 257 kilómetros, 55 de pavés en 29 tramos. El terreno seco traducido en polvo y el buen tiempo acompañaron a los corredores en el Infierno del Norte.
Greg van Avermaet se llevó la piedra más preciada, más rápido que Zdenek Stybar y Sebastian Langeveld, el podio de la París-Roubaix 2017.
En el siguiente vídeo oficial (3:45) puedes ver un resumen de la jornada, así como las primeras impresiones del vencedor.
