Matti Breschel (Astana) pedaleó… sin sillín en la clásica Scheldeprijs. El ciclista danés representó una imagen no muy habitual: su asiento se desprendió y tuvo que seguir adelante sin él.
Fue a 40 kilómetros de meta y aunque trató de reengancharse a la carrera terminó muy lejos del ganador Marcel Kittel (QuickStep).
