El primer maillot amarillo del Tour de Francia ha sido, cuanto menos, una sorpresa relativa. Desde luego, en las quinielas de favoritos para vestir la codiciada prenda no aparecía en primera línea el nombre de Mike Teunissen. Pero ha sucedido.
La victoria del neerlandés ha tenido más valor aún por cómo se ha producido. Le ha remontado a la perfección a Peter Sagan para acabar sobrepasándolo sobre la línea de meta por pocos centímetros.
Difícilmente podría empezar mejor el Tour para un Jumbo-Visma al que apenas dos kilómetros antes se le había torcido la etapa con la caída de Dylan Groenewegen, que se quedaba ya sin opciones a alzar los brazos.
