La séptima etapa del Tour de Francia arranca en Hagetmau y finaliza en Burdeos. En total, son 175 kilómetros y la segunda oportunidad para los velocistas más puros, esa estirpe que ha tenido que sufrir de lo lindo en puertos como el Tourmalet con la única aspiración de dejarse ver en la recta de meta de etapa de viernes.
El Tour de Francia más atípico sigue con sus rarezas en el diseño del recorrido. Y para la etapa del viernes presenta una jornada muy llana, con solo un puerto de 4ª categoría y, además, situado a casi 40 kilómetros del final.
La nómina de velocistas es amplia y ya hemos visto a hombres como Olav Koij en un gran momento de forma, lo que viene a certificar el acierto de Decathlon en su apuesta. Además, hay que añadir a Tim Merlier (Soudal) y Jasper Philipsen (Alpecin) como las dos grandes referencias del mundo del sprint, con alternativas siempre interesantes como Biniam Girmay (NSN).
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