El jovencísimo Tom Pidcock nunca olvidará el Tour de Francia de 2022. Pase lo que pase. Su victoria en la cima de Alpe d’Huez vale por toda una carrera deportiva. Y lo mejor es que nadie puede dudar de una idea: no será el último gran éxito del corredor de Ineos Grenadiers.
Tom Pidcock se escapó bajando y demostró que su calidad técnica no sirve solo en los meses de invierno. Su descenso en la primera parte de la 12ª etapa del Tour de Francia fue sencillamente memorable. Solo así pudo meterse en carrera y sentenciar más tarde en la ascensión final a Alpe d’Huez en una escapada en la que también vimos a Chris Froome, tercero en meta e infinitamente mejor que en campañas anteriores cuando no era capaz ni siquiera de acercarse a la cabeza.
Entre los favoritos por la general, vimos el ataque de Tadej Pogacar. Pero también vimos a un Jumbo-Visma muy fuerte y a un Jonas Vingegaard vestido de amarillo y con cara de ganador de Tour de Francia. Todavía resta mucha carrera y habrá que subir los Pirineos, pero de momento el duelo lo está ganando el ciclista de Jumbo. En ese duelo entre los hombres de la general también brilló Enric Mas, quien lució a su mejor nivel. Es noveno, pero con las sensaciones ofrecidas puede soñar con una remontada interesante en la semana final.
