La 15ª etapa del Tour de Francia es, sobre el papel, el mejor de todos los días para buscar una emboscada. El perfil no incluye ninguno de los puertos míticos del país galo, pero sí un número muy elevado de subidas exigentes y sin tramos llanos, territorio perfecto para lanzar corredores por delante y buscar la estocada en el grupo principal.
El Tour de Francia arranca en su etapa del domingo desde Les Gets y finalizará en Saint-Gervais Mont Blanc. En total, son 179 kilómetros y cinco puertos puntuables: tres de 1ª categoría, uno de 2ª categoría y uno de 3ª categoría. Además, hay subidas como Col des Fleuries o Col du Marais que calentarán las piernas de los corredores pero que no han sido consideradas como puntuables.
El otro punto interesante del día es la ascensión final. Mont Blanc es teóricamente una subida de 7 kilómetros al 7,7% de pendiente media. Pero hay otro dato interesante: justo antes se sube un puerto de 2,7 kilómetros al 10,9% de pendiente media. Y prácticamente no hay bajada entre las dos subidas, por lo que resulta interesante comprobar si algún corredor buscará el ataque desde lejos en esa subida final o incluso si buscarán el ataque en los puertos previos. Terreno hay. Y muy interesante.
