El australiano Jai Hindley es el nuevo líder del Tour de Francia de 2023. Muchos ojos están ahora puestos sobre sus hombros. Y lo cierto es que hoy es la etapa clave para que los rivales examinen al líder de Bora-hansgrohe. ¿Por qué? Cuando un corredor firma una escapada tan buena como la de ayer, apenas unas horas más tarde existe una fatiga extrema en las piernas. Es el día D para él.
Jai Hindley es un vueltómano extraordinario. Fue segundo en el Giro de Italia de 2020. Acabó primero en el Giro de Italia de 2022. Y fue décimo en la Vuelta a España de 2022. Y siempre mostró su mejor nivel en la tercera semana de la carrera. Por tanto, muchos de sus rivales han perdido tiempo en la primera etapa de montaña y no deberían soñar con recuperarla en la semana final.
Lo cierto es que es más que probable que hoy sea el peor día para el de Bora-hansgrohe, quien sumará el desgaste de la escapada de ayer, de la rueda de prensa posterior, del control antidopaje y de todas las felicitaciones recibidas. Menos horas de descanso. Por eso es importante ver si todos los rivales aprietan hoy para intentar descabalgarlo. Y precisamente no es Jonas Vingegaard quien debe estar más preocupado. Son los otros aspirantes al podio.
El otro punto que debe ser destacado es la felicidad absoluta del equipo Bora-hansgrohe. Si en su proyecto de reconstrucción tras la salida de Peter Sagan abundaron las alegrías en 2022, con Giro de Italia incluido, en la presente temporada no estaban teniendo tanta suerte. Vlasov e Higuita han pasado por ciertos problemas de salud. Y Bennett no da el nivel que se esperaba de él. Pero triunfos como el de ayer bien valen una temporada completa: etapa, maillot amarillo y actitud agresiva en carrera para ganarse el corazón de los aficionados, algo muy valorado por los sponsors del equipo alemán.
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