Simon Clarke es el gran triunfador del día. No hay duda sobre ello. Y tampoco la hay en otro punto: la etapa del adoquín fue un auténtico caos, con decenas de corredores sufriendo pinchazos, caídas… y agotando hasta el límite su nivel de energía. En ese maremágnum triunfo el citado Clarke y se exhibió, una vez más, Tadej Pogacar. Jumbo-Visma salvó el día con Jonas Vingegaard y se hundió con un Primoz Roglic al que la suerte no le sonríe.
Yendo por partes, en la primera pelea vivimos una fuga muy bonita, con media docena de valientes con las piernas bien afiladas. Volvió a fugarse Magnus Cort Nielsen, que acabaría pagando tanto esfuerzo. También soñó Neilson Powless con ganar la etapa y ser líder. Y no lo logró. EF Education se fue de vacío en un día en el que pelearon pero en el que la victoria fue un precioso mano a mano entre Taco Van der Horn y Simon Clarke, quien supo remontar en los metros finales para alegría de Israel Premier Tech.
Por detrás, vivimos la pelea entre los favoritos para la general. El primero en sufrir la mala suerte fue Ben O’Connor, quien se quedó cortado por un pinchazo muy lejos de la línea de meta. Ahí comenzó un calvario que le acabaría costando 3 minutos en números redondos. También Wout van Aert llevaba el día cruzado desde incluso antes del pavés, pero no era una pieza clave, aunque lo acabaría siendo.
En el tramo de la verdad, Jonas Vingegaard sufriría un pinchazo. Y necesitó a gran parte de Jumbo-Visma para ayudarle a remontar. Ese fue el momento de la exhibición de Van Aert. Pero para colmo de los colmos, Primoz Roglic se iba al suelo poco después y se quedaba todavía más rezagado, por lo que Jumbo debía dividir todavía más sus corredores para intentar que el esloveno no se quedase solo. Le arroparon… pero se dejó dos minutos y se quedó con la sensación de que todo lo que le sale bien en la Vuelta a España… le sale mal en el Tour de Francia.
En esa cabeza había situaciones esperpénticas, con Jumbo-Visma e Ineos Grenadiers desarbolados y con Bora y Arkea dominando el grupo de los favoritos trabajando para Alexandr Vlasov y Nairo Quintana. Y en ese momento llegó el ataque de Tadej Pogacar. El de UAE se soldó a la rueda de Jasper Stuyven y se fue a la caza de segundos frente al resto de rivales.
Al final se quedaron a medio camino entre la cabeza y los favoritos mientras por detrás Jumbo cazaba al grupo de Bora y Arkea y el equipo Ineos, por fin, decidía que la carrera también iba con ellos. Muchas piernas unidas en la caza hicieron que el minuto que Pogacar casi tuvo acabase convertido en apenas 10 segundos, un margen muy estrecho, pero que no puede borrar el espectáculo vivido.
