La tradición marca que la etapa reina sea considerada como el día más duro entre las jornadas de montaña de cada gran vuelta. Sin embargo, en este Tour de Francia de 2022 y viendo la inmensa igualdad reinante en el ciclismo moderno, con watios calculados al milímetro, es muy probable que se pueda afirmar que hoy, con los adoquines, vamos a vivir una auténtica etapa reina, salvaje y abierta a grandes cambios en la general.
La quintana etapa del Tour de Francia de 2022 se disputará entre Lille y Arenberg Porte du Hainaut. En total son 153 kilómetros de una jornada marcada por la presencia de los adoquines. Desde luego, no podemos decir que es un perfil como el de la París-Roubaix. Tendremos menos tramos y de menos nivel de dureza -se mide con estrellas y van del 1 al 5-, pero tendremos las suficientes para dinamitar el pelotón. No hay duda alguna.
También es importante el apartado meteorológico: no se espera lluvia, por lo que no habrá barro ni adoquines mojados. De todos modos, vamos con los datos: 11 sectores de pavé, entre dos y cuatro estrellas de dificultad, y un total de 19,4 kilómetros de terreno adoquinado, todos ellos en la parte final.
Cualquier tramo de pavés es complicado. Y eso sin olvidar lo que significa la tensión que se vive en los kilómetros de aproximación y el riesgo de caída. Por eso resulta inútil identificar una zona concreta como la clave del día. En cualquier momento puede saltar la sorpresa. Eso sí, pensando en el terreno adoquinado, el tramo de cuatro estrellas de 2.800 metros entre Erre y Wandignies-Hamage, situado a 30 kilómetros de la línea de meta, será el inicio del fin, puesto que inmediatamente después habrá que superar el tramo de Warlaing a Brillon, con 2.400 metros y también cuatro estrellas. La trilogía finaliza con el tramo entre Tilloy-lez-Marchiennes y Sars-et-Rosières, de nuevo con más de dos kilómetros. Esa zona finaliza a 17 kilómetros y centra las pesadillas de los corredores.
En la carrera veremos dos batallas. Por un lado, especialistas que sueñan con el triunfo parcial. Corredores como Mathieu van der PoelPeter Sagan, Kasper Asgreen, Mads Pedersen… no necesitan esperar a nadie. Sólo piensan en la meta. Luego, tenemos el bloque de ciclistas que piensan en la general final y que saben que afrontan un día clave para atacar, como Geraint Thomas, o para defenderse, como los escaladores puros. Para todos ellos hablamos de un día de máxima tensión, incluso tal vez de una etapa reina.
