El Tour Auvergne sigue avanzando. El martes tuvimos una interesante contrarreloj por equipos mientras que el miércoles llega una jornada trampa, con mucha montaña en la primera parte y muy poca dureza en todo el tramo final. Pero… hay análisis que se pueden hacer más allá del día a día. Vamos con los detalles.
El Tour Auvergne-Rhône Alpes no es un objetivo fundamental para los ciclistas. Todos participan en la competición con la ilusión por ganar, eso es obvio. Pero también lo es que se corre pensando en el Tour de Francia. Y eso provoca decisiones más arriesgadas en la preparación. Por ejemplo, si todos los ciclistas suelen abandonar la concentración en altitud al menos siete o incluso ocho días antes del inicio de una gran vuelta, en el caso de carreras más pequeñas se apura mucho más el límite temporal para seguir apretando con el entrenamiento específico. Y eso provoca que en las carreras haya muchas veces sensaciones extrañas y rendimientos difíciles de explicar, sobre todo, en los primeros días.
En este Tour Auvergne-Rhône Alpes hemos visto a corredores de talento incuestionable como Wout van Aert fallar de forma estrepitosa en la contrarreloj por equipos. Tampoco podemos olvidar que en la primera etapa vimos a Joao Almeida perder más de 24 minutos, a Edoardo Affini o Iván Romeo ceder más de 21 minutos… Todos ellos tienen motivos para preocuparse pero también tienen motivos para entender que esta prueba es un test en el camino hacia el Tour y que el juego actual con concentraciones en altitud más máquinas de hipoxia y protocolos previos y posteriores a los entrenamientos con sistemas de oxigenación especial, así como entrenamientos con calor extremo… provocan muchas veces que el cuerpo esté excesivamente castigado.
Lo importante para los preparadores y los técnicos de los equipos llegará justo después del Tour Auvergne. Será el momento de decidir qué ciclista debe incrementar todavía más su entrenamiento y qué ciclista necesita recuperarse bien y asumir las cargas… para afrontar el Tour de Francia con frescura en las piernas. Por eso mismo no hay ningún rendimiento en Auvergne que sea decisivo para el Tour de Francia, pero sí es decisivo que no haya error en la interpretación de los datos.
