A falta de emoción deportiva, puesto que el dominio de Tadej Pogacar es muy solvente, la prensa está atacando con fuerza en un punto: los controles antidopaje nocturnos. Son centenares los artículos y eso nos permite plantear certezas, pero también dudas. Vamos con el análisis de todo lo que no sabemos sobre lo que está sucediendo en las últimas horas.
Para empezar y por si aún hay despistados, sabemos que Jonas Vingegaard pasó un control antidopaje a las 2 de la madrugada y Tadej Pogacar lo hizo a las 5 de la madrugada, horas fuera del horario convencional, una circunstancia extraordinaria que ha provocado una tormenta de comentarios más o menos ácidos.
A partir de ahí, han surgido voces como la de Jonathan Vaughters (manager de EF) que explican lo sucedido e incluso lo ven bien por los errores del pasado, errores en los que el propio ex ciclista se incluye de forma nítida. El estadounidense cree que hay sustancias como la EPO y la hormona del crecimiento, sin descartar la testosterona, que pueden desaparecer del cuerpo a los ojos de un control en apenas dos o tres horas. Y por eso tiene lógica, en su punto de vista, ese control nocturno que pueda permitir que no haya ninguna ventana de eliminación. Es más, Vaughters admite que si hubieran sufrido controles nocturnos en su época, habría habido positivos en el corto plazo y un ciclismo más limpio en el medio y largo plazo.
Pero siguen siendo muchos los detalles que no conocemos: L’Equipe apunta a que un juez de Francia autorizó la solicitud tras leer la petición de la ITA, la entidad encargada de los controles antidopaje. Y esa petición sólo puede hacerse en circunstancias muy concretas de dudas y/o basadas en indicios para la sospecha.
A partir de ahí, vienen los primeros puntos grises: ¿qué argumentos usó la ITA? ¿Por qué sólo dos ciclistas? ¿Por qué uno pasó control a las 2 y otro a las 5? Si hay sustancias que desaparecen en tres horas, ¿qué lógica tiene ir a las 5 cuando a partir de las 6 ya es legal hacer un control? Y es que puestos a romper el sueño normal de un deportista, ¿no tiene más sentido hacer controles a todos a la misma hora?
Del mismo modo, en las últimas horas se ha sabido que hubo controles a otros equipos por la noche y siempre durante la disputa del Tour de Francia de 2026, pero antes de las 23 horas. Y eso lleva a otra reflexión: ¿se está siendo justo en la elección del corredor y el horario? ¿qué criterio se está utilizando? ¿no se están gestionando estas pruebas con una falta de equilibrio entre la caza del tramposo y el respeto al descanso? ¿hasta qué punto es justo que se filtren nombres de ciclistas controlados a horas extrañas? Al final, el ciclismo entra por unos días en una avalancha de noticias que impide lo más importante: hablar y disfrutar de las bicicletas.
