El británico Stephen Williams ha sido el sorprendente vencedor de la primera etapa del Tour de Suiza, una jornada que acabó siendo más selectiva de lo que se esperaba y que costó cualquier esperanza de lucha por la general final a más de uno de los favoritos. Es el problema del WorldTour: un mal día y adiós a cualquier sueño. No al de Willams, por supuesto.
La primera etapa del Tour de Suiza, con salida y meta en Küsnacht, incluía un circuito con un par de dificultades de entidad que con la velocidad y la repetición hizo que el gran grupo saltara por los aires. Ciclistas como Dani Martínez, Rigo Urán, Pinot, Mader o Carthy se dejaron demasiado tiempo para una primera jornada mientras otros pasaban al ataque de forma agresiva.
Bora-hansgrohe fue el equipo mejor representado en cabeza y buscó la sorpresa con Vlasov atacando en el tramo llano final junto a Remco Evenepoel. Eso hizo que Fuglsang, Thomas y Yates tuvieran que trabajar en primera persona para neutralizar el corte. Lo lograron ya en el kilómetro final y llegó el sprint. En esa llegada, Schachman parecía llevar la ventaja suficiente para ganar, pero tomando la curva por dentro y mostrando una excelente potencia acabó ganando Stephen Williams para alegría de Bahrain Victorious. Pensando en la general, ciclistas como Hirschi, Lutsenko o Kuss son otros de los corredores que mantiene intactas sus opciones, como Evenepoel, Vlasov o Higuita.
