Icono del sitio Zikloland

Juan Sebastián Molano, la nueva bala colombiana

Molano-postobon-alentejo-2017-5

Molano, vencedor en Portugal. Foto: Volta ao Alentejo

De todos es sabido que Colombia es tierra de escaladores. Nada de eso ha cambiado. Sólo hay que poner echar un vistazo a la nómina de los mejores escaladores del mundo e inmediatamente aparecen en escena muchos nombres de «escarabajos»: Nairo Quintana, Esteban Chaves, Sergio Henao, Rigoberto Urán, Járlinson Pantano…

Pero hay un nuevo matiz que, victoria a victoria, debe ir calando en la mente de los aficionados al ciclismo. Colombia también es tierra de sprinters. ¿No lo creen? Pues ahí va el dato: sus velocistas suman ya cinco triunfos en 2017. Pero veamos quiénes son…

El más famoso y reconocido de todos se llama Fernando Gaviria y corre en el Quick Step. Con sólo 22 años se ha hecho un espacio en el pelotón mundial. En 2017, por ejemplo, se ha llevado dos etapas en San Juan y una en Algarve. Y todo ello sin olvidar que en 2016 se apuntó nada menos que ocho triunfos, con tres primeros puestos en citas WorldTour: Tirreno-Adriático y Polonia (2).

Pero Colombia no depende únicamente de Gaviria. El pelotón de este país americano cuenta con otro joven talento dispuesto a romper el tópico del escalador colombiano, pequeñito y volador en las altas cumbres. Hablamos de Juan Sebastián Molano. También hablamos, como en el caso de Gaviria, de un chico de sólo 22 años. Pero sobradamente preparado.

Exhibiendo su potencia en una llegada. Foto: Volta ao Alentejo

Molano corre para el equipo Manzana Postobón y en 2016 ya fue, sin duda alguna, el mejor sprinter del pelotón colombiano. Dominó con autoridad las llegadas al sprint en su país: ganó la primera etapa de la Vuelta al Valle, se llevó otro triunfo parcial en la Vuelta a Colombia y avasalló en el Clásico RCN, con triunfos en cuatro de las nueve etapas. Esas credenciales pueden sonar insuficientes puesto que están todas conseguidas en el calendario nacional. Pero lo cierto es que Molano también corrió en Europa y levantó los brazos: se llevó al sprint la segunda etapa de la Vuelta a Madrid, donde batió con autoridad a Juanjo Lobato (Movistar).

En 2017, Manzana Postobón ha dado el salto a la categoría profesional. Y lo ha hecho preparando un calendario ambicioso, que incluye pruebas WorldTour como Volta a Catalunya y carreras propias para escaladores. Pero en Postobón son muy conscientes de la calidad de su velocista. Por eso mismo no se van a limitar a buscar pruebas exigentes. También han incluido clásicas en Francia y Bélgica. Pero es que además han reforzado el equipo con un holandés con experiencia en el llano y en la preparación de las llegadas al sprint: Jetse Bol. Todo ello con el objetivo de arropar a Molano.

Ganador de la tercera etapa. Foto: Volta ao Alentejo

La nueva aventura, como todas, no arrancó de la mejor manera posible. En Algarve, con muchos «trenes» de equipos WorldTour, Molano tuvo problemas para colocarse bien en el pelotón. No firmó ningún top10. ¿Decepción? No, en el fondo era lo esperado por los rectores del equipo, que tenían en mente desde el principio que la carrera para intentar dar el máximo debía ser la Volta ao Alentejo, que incluía menos equipos de nivel WorldTour y finales más exigentes, con repechos que le van especialmente bien a Molano y donde ya no cuenta tanto el trabajo de los lanzadores sino la potencia pura de cada corredor.

Allí apareció la mejor versión del velocista de Manzana Postobón. Falló en la primera etapa, tal vez demasiado dura para él, pero se impuso con autoridad en el final de la tercera jornada y todavía con más metros de ventaja sobre sus rivales en la llegada de Évora. Doble triunfo para Manzana Postobón en el primer año como profesionales y un gran golpe moral para una temporada que no ha hecho más que empezar.

La próxima parada será la Volta a Catalunya. Y en el horizonte a medio plazo un reto que hace años hubiera parecido imposible para los colombianos: las clásicas francesas y belgas. Pero vistas las cinco victorias al sprint cosechadas por Gaviria y Molano en este primer mes de competición, ¿quién se atreve a decir que Colombia no es tierra también de clasicómanos?

Las siete vidas de Antonio Piedra

Jetse Bol, un holandés en tierras colombianas

Postobón, la nueva hornada del ciclismo colombiano

Salir de la versión móvil