El Tour de Francia es un carrusel de emociones. Los que triunfan no se atreven a abrir el champañ porque todavía restan muchas etapas. Y los que fallan tienen que apretar los dientes y pensar que mañana irán mejor, aunque en el fondo sepan que eso es improbable. Entre los segundos hay tres ciclistas señalados: Primoz Roglic, Alexandr Vlasov y Louis Meintjes. Los motivos, eso sí, son muy diferentes.
Primoz Roglic se mostró contrariado en línea de meta. No había perdido mucho tiempo, pero tampoco se encuentra bien tras su caída en la etapa de los adoquines: «Cada pedalada es como tener un cuchillo en la espalda. El objetivo principal ahora es pasar las etapas y tratar de recuperar. Por mi experiencia, nunca sabes lo que te espera en los próximos días. Hay que tomárselo día a día y tratar de ir a tope, y luego intentar recuperar para la siguiente».
El líder de Bora-hansgrohe, Alexandr Vlasov, es uno de los candidatos más serios al podio por su trayectoria en 2022 y el buen momento demostrado en el inicio del Tour de Francia. Sin embargo, la caída en la etapa del jueves parece que no estuvo recuperada en la del viernes: «Fue un día malo para mí. Tengo dolor muscular en la parte baja de la espalda, y estaba sufriendo un poco en la última parte de la carrera. Intenté simplemente mantener mi ritmo para no perder tanto. Espero recuperarme rápido y hacer algo bueno».
El otro damnificado del día fue Louis Meintjes, aunque en su caso hablamos de un problema mecánico que le obligó a coronar el puerto final… ¡corriendo a pie!: «Algo se atascó en el desviador trasero y el cambio se desconfiguró por completo. Estaba bastante cerca, así que intentaba arreglarlo o me ponía a correr. No soy mecánico, así que quizá era más rápido correr«.
