Icono del sitio Zikloland

El relevo español, con nombres y apellidos

marc-soler-volta-catalunya-2017-1

Soler, por delante de Contador, Valverde y Froome. Foto: Movistar Team

Sucede de un tiempo a esta parte, que cada gran victoria del ciclismo español suele venir acompañada por una resaca agridulce; con sentidos lamentos por el futuro que debe sustituir a la generación actual de campeones. Avanzamos ensimismados por el atronador éxito de los Contador, Valverde y compañía, en un ciclismo cada vez más global pero salpicado de estrellas nacionales que optan a la mayoría de grandes triunfos en los mejores escenarios de este deporte. Estrellas que, como es obvio, cumplen años a cada salto de temporada. *

Y ahí surge la duda. ¿Quién tomará el relevo a estas figuras? Posiblemente no vuelva a aparecer un Valverde, tampoco un Contador… y  ni mucho menos un Freire. Ciclistas únicos, que han marcado la última década y media de este deporte en España, acompañados por un ejército de grandes ciclistas como Joaquim Rodríguez, Samuel Sánchez, Carlos Sastre o Luis León Sánchez. Esos nombres resultan irrepetibles e incluso aún hoy seguimos disfrutando de las pedaladas de la mitad de ellos.

A la retirada de Indurain, la gran pregunta fue precisamente quién tomaría el lugar del navarro en el cetro del ciclismo nacional. La respuesta años después fue contundente: nadie. Y es que Miguel Indurain hubo y habrá sólo uno pero, en su lugar, y puede que a su regazo, apareció la que para muchos es considerada mejor y más completa generación de ciclistas de este país.

Valverde, ganando en la Flecha Valona. Irrepetible. Foto: BettiniPhoto.net / Movistar Team

Por eso, perdemos el tiempo si intentamos bautizar al nuevo Contador, al nuevo Freire o al nuevo Valverde. Apostaría a que no volverán a surgir ciclistas de sus características en muchos, muchísimos años. Los nuevos, los que vienen y tomarán el relevo a su retirada, tienen nombre y apellidos y propios.

La nueva generación profesional

Mientras los que superan en unos cuantos años la treintena siguen disfrutando de este deporte, ojalá que por mucho tiempo, los que se acercan a ella ya han dejado muestra de su calidad en importantes competiciones, tanto nacionales como internacionales.

No nos centraremos en este grupo, aunque merece la pena nombrar a parte notable del presente del ciclismo de nuestro país. Se trata de Mikel Landa (1989), Ion Izagirre (1989), David De la Cruz (1989), Juanjo Lobato (1988) o incluso Jesús Herrada (1990), Rubén Fernández (1991), Carlos Barbero (1991) y Carlos Verona (1992); jóvenes pero asentados más que de sobra en la categoría.

Landa, a la derecha, en el reciente Tour of the Alps. Foto: @Tourof_TheAlps

En su lugar, vamos a profundizar en el bloque de más corta edad, experiencia de uno-dos años en profesionales y más margen por avanzar a lo largo de esperemos muchas temporadas. De este grupo hemos escogido a los seis corredores que presentamos a continuación.

Marc Soler | Pausado pero sin límites

El mayor piropo deportivo que han lanzado a este catalán de Vilanova i la Geltrú nacido en 1993 llegó desde su propio equipo en la pasada Volta a Catalunya, carrera que Soler concluyó en tercera posición de la general tras su compañero Alejandro Valverde y Chris Froome -a pesar de trabajar de forma denodada para el murciano y de la polémica sanción de 1 minuto tras la crono por equipos del primer día-.

Fue Valverde quien, cuestionado por su gregario, argumentó con sencillez pero rotundidad que en el futuro, Soler podría ganar lo que quisiera.

Soler, con Valverde por detrás en la Volta a Catalunya. Foto: Photo Gomez Sport / Movistar Team

Cumple su tercera campaña en profesionales. Sin embargo, la calma con la que Eusebio Unzué y su cuerpo técnico moldean la figura de este ciclista, al que no dudaron en firmar desde Lizarte tras arrasar en su último año como amateur, obliga a incluirle en una nómina con corredores incluso más jóvenes. Es posible que en otro equipo ya hubiera debutado en una Gran Vuelta de tres semanas -lo que podría llegar este 2017-.

En cambio, resulta incuestionable que su crecimiento sigue las pautas marcadas desde su salto a profesionales. Ganador del Tour del Porvenir en 2015,  ganador de etapa y segundo en la general de Ruta del Sur el pasado año y la ya mencionada actuación en Catalunya más detalles en París Niza en lo que va de curso. ¿Su terreno? Vueltómano.

Jaime Rosón | La ambición de Caja Rural-Seguros RGA

Como Soler, generación 1993; aunque en su caso segunda temporada completa como profesional si descontamos los pocos meses en el Ecuador Continental de 2014. Quizá fue ésta su primera muestra de carácter, de una personalidad sólida y ambiciosa, a veces tan necesaria para triunfar en este deporte.

Rosón batió a todo un Nibali en Croacia. Foto: KL-Photo / Tour of Croatia

Rosón prefirió volver a amateur a continuar en un proyecto que entendió que no se adaptaba al plan que él tenía para sí mismo. Se recalificó habiendo conseguido buenos resultados como pro y en 2015, en el filial de Caja Rural-Seguros RGA, ganó el Valenciaga y el Campeonato de España sub 23 antes de volver arriba como stagiaire y concluir duodécimo en su estreno en la USA Challenge.

Obviamente se ganó un contrato profesional que estrenó ganando una etapa de montaña en Turquía y con una plaza para el equipo de la Vuelta a España, carrera en la que se dejó ver en varias fugas durante la primera semana y que consiguió completar con solvencia.

Sin embargo, Rosón quiere más esta temporada. Lo demostró en Croacia, con palabras y con hechos. “Mi objetivo es ganar la carrera”. Así se marchaba el de Caja Rural-Seguros RGA a la costa adriática, donde aguardaba Vincenzo Nibali, motivado por los nexos entre este país y su equipo y por la cercanía del Giro de Italia.

El zamorano no sólo plantó cara; sino que venció en la etapa reina y se vistió de líder. Sólo la mayor experiencia del italiano le privó de una general que acarició hasta el último metro. ¿Su terreno? Vueltómano.

Enric Mas | El ciclista de Baleares

Primer sub23 de la lista. Una promesa reconocida por los mayores ojeadores mundiales y captado muy pronto por la órbita de Patrick Lefevere –Joxean Fernández Matxin- y su QuickStep, con los que debuta en el WorldTour esta temporada. Representa la punta de lanza de una hornada espectacular de ciclistas baleares, desde sub23 hasta júnior, que han firmado grandes actuaciones en categorías inferiores en los últimos 4-5 años.

Tras el Castillo de Onda; donde ganó el Cabedo júnior, y Fundación Contador; con triunfo en Bidasoa, saltó al breve vivero que fue Klein Constantia, uno de esos proyectos que nunca deberían desaparecer y que sirvió para foguear a jóvenes valores internacionales antes de brindarles paso a escalas superiores.

Acostumbrados al mantra de que el ciclista español necesita tiempo para hacerse a la categoría o que nuestros corredores sub23 marchan un paso por detrás de la élite internacional por la menor distancia de nuestras pruebas -entre otros motivos-, Mas rompió moldes y se adjudicó a las primeras de cambio la general de Alentejo frente a lo más relevante del experto pelotón luso.

Su calidad en la escalada le condujo a otra victoria en el Tour de Savoie y a un segundo puesto en Aosta, dos de las mejores carreras para sub 23 del calendario internacional. Merecido billete a World Tour.

En sus primeros meses con los belgas, con los que ya acumula casi treinta días de competición -la mayoría en pruebas WT- el mallorquín ha dejado trazos de su valía, sobre todo en País Vasco. Mas fue un pilar para los intereses de su compañero David de la Cruz en las etapas finales de la Itzulia, en las que el catalán defendía el jersey de líder. Tras seleccionar el grupo de favoritos en Vivero, fue capaz de concluir 14º una general plagada de grandes líderes. ¿Su terreno? Sin duda las pruebas por etapas.

Iván García Cortina | De mayor, clasicómano

Otro de la generación de 1995, aunque de características prácticamente opuestas a las de su compañero el pasado año en Klein Constantia. Brillante desde categorías inferiores, la estrella no ha abandonado a Iván García Cortina en sus primeros pasos en el profesionalismo. Dos temporadas en el Continental checo filial de Quick Step en las que mostró de forma clara y decidida sus aptitudes: hábil, resistente, duro y veloz en grupos reducidos. Rasgos en conjunto que definen a los especialistas en pruebas de un día.

Iván García Cortina. Foto: Merida Bikes

Y hacía estas carreras ha enfocado el asturiano su futuro en el ciclismo. Eligió Bahrain-Merida para su estreno en la máxima categoría convencido por las oportunidades que le ofrece un equipo sin grandes figuras en este tipo de competiciones, un billete sin condiciones para crecer con calma y plaza asegurada en las mejores Clásicas del calendario. Y así ha sido.

Cortina ha enlazado esta primavera Omloop Het Nieuwsblad, Kuurne, Strade Bianche, Dwaars Door Vlaanderen, Harelbeke, Gante Wevelgem, Flandes, Scheldeprijs, Roubaix, Flecha Brabançona y Amstel Gold Race. ¡Ahí es nada! No sólo eso. Además ha conseguido finalizar la mayoría, asomando en cabeza en tramos importantes de las mejores carreras; pagando la inexperiencia y la falta de resistencia en los últimos kilómetros, pero mostrando una garra y un amor por estas pruebas poco convencional en el ciclista español. Su undécimo en el enésimo Scheldeprijs de Kittel destaca como mejor resultado. ¿Su terreno? Piedra, adoquín, muro y Bélgica.

Álex Aranburu | El ciclismo de Euskadi

No podía faltar un vasco en la lista. No en vano, son los únicos que disfrutan de un Continental que facilita el salto de categoría, aunque no todo el mundo lo valore, y cuentan con el mejor calendario amateur de todo el país. El elegido por méritos propios no es otro que Álex Aranburu, inmerso en su segunda temporada en profesionales con Caja Rural-Seguros RGA tras debutar en 2016 con Euskadi-Murias.

Aranburu. Foto: Caja Rural-RGA

De su todavía breve trayectoria con los mayores asoman dos apuntes más que interesantes para otro ciclista en su último año como sub 23: su rápida adaptación a la categoría y su polivalencia en prácticamente todos los terrenos.

Y es que, si a los resultados nos ceñimos, Aranburu no acusó el salto a profesionales. Ni siquiera en su etapa como stagiare. Tampoco en su primera competición WorldTour, en Vuelta al País Vasco, pagó la velocidad del pelotón, mostrando una regularidad notable y constante con el paso de los días. Sin embargo, lo que más sorprende es su nivel en prácticamente todas las condiciones.

Le hemos visto en fuga en casi todo tipo de etapas, resistiendo cuando el grupo adelgaza en jornadas de montaña y trabajando para compañeros en momentos clave cuando es necesario, como ocurrió en Croacia. ¿Su terreno? Su margen de progresión invita a no encasillar a un ciclista de sus características.

Cristian Rodríguez | El todoterreno de El Ejido

A pesar de que la situación del ciclismo amateur andaluz sea totalmente opuesta a la del vasco, continúan apareciendo destacados corredores del secano de equipos y competiciones que cubre esta categoría en el sur de la península. De ese nutrido grupo destaca hoy día Cristian Rodríguez, inmerso en su segunda temporada en el Wilier-Triestina italiano tras un notable 2015 con el filial de Caja Rural-Seguros RGA. De perfil escalador, basta con echar un vistazo a su figura para afirmarlo sin temor a duda, el almeriense ya ha dado pasos relevantes en su crecimiento como profesional, todavía dentro de su etapa sub 23.

Cristian Rodríguez.

Como su compañero Julen Amézqueta, participó y finalizó en su primer Giro de Italia con apenas unos meses de bagaje en la categoría. Una experiencia de la que acabó exhausto, siendo el segundo ciclista más joven en carrera, sólo por detrás de su compañero Daniel Martínez, y que posiblemente pagó durante el resto de temporada. No obstante, volvió a tiempo para el Tour del Porvenir. Sin alcanzar su mejor nivel, lo completó con un décimo lugar en la general.

El 2017 lo ha arrancado con calma, pocos días de competición y tranquilidad en sus objetivos, pero en las últimas semanas ya ha sido cuarto en el Giro de los Apeninos y ha concluido entre los veinte mejores el Tour de los Alpes, quien sabe si camino de su segundo Giro de Italia. ¿Su terreno? Montaña, aunque sus prestaciones contra el crono como amateur hacen pensar en un desarrollo de forma más específica hacia generales.

El mencionado Julen Amézqueta (Wilier-Triestina), el también andaluz José Manuel Díaz Gallego (Cycling Academy), Jonathan Lastra (Caja Rural-Seguros RGA), Mikel Aristi (Delko-Marseille) o Héctor Carretero (Movistar Team) son otros corredores jóvenes en las dos primeras categorías del ciclismo internacional que merecen un seguimiento. El abanico crece si descendemos a Continental o al pelotón élite y sub23, pero ese será otro análisis.

Jonathan Lastra. Foto: Caja Rural-RGA

El último en llamar a la puerta ha sido Fernando Barceló, sensacional tercero en el Acebo el domingo, solo por detrás de Nairo Quintana y Raúl Alarcón, con el maillot de la selección española. Después de pasar por la Fundación Contador ha recalado al abrigo de otra Fundación, la del Euskadi de Miguel Madariaga.

Las palabras del seleccionador Pascual Momparler son concluyentes: “Seguimos demostrando que en España hay corredores aficionados que tienen el nivel para estar con los pros”. Y con personalidad propia. Con nombres y apellidos.

*Artículo original publicado el 3 de mayo, recuperado tras los resultados de Enric Mas, segundo en la Vuelta a Burgos tras Mikel Landa, e Iván García-Cortina, octavo en el Campeonato de Europa, ambos de 1995; Jaime Rosón fue quinto en Burgos y Alex Aranburu corrió al ataque en el Tour de Utah.

El momento de la generación intermedia

La nueva legión francesa

Salir de la versión móvil