La historia es caprichosa. Ahora todo el mundo habla de los éxitos de Jumbo-Visma, del método de Jumbo-Visma, de la filosofía de Jumbo-Visma… pero hace apenas unos años todo esto estuvo muy cerquita de desaparecer. Fue el momento en que Rabobank decidió irse del ciclismo costase lo que costase. Y costó mucho sufrimiento y muchos millones. Fue el momento de la verdad.
Richard Plugge era un reconocido periodista neerlandés especializado en ciclismo. A él se le encargó el más difícil todavía: Rabobank le dio el dinero del contrato de patrocinio con la condición de que borrase cualquier referencia al banco. Estaban cansados de los escándalos de dopaje y querían marcar distancias. Para Plugge era un regalo, pero podía ser también un regalo envenenado, puesto que iba a recibir el dinero… pero también la responsabilidad de pagar todos los sueldos. Y había sueldos estratosféricos y, además, no había patrocinadores ni credibilidad.
A partir de ahí, Plugge se decidió a fichar a Merijn Zeeman, quien había destacado en la estructura de lo que ahora es DSM. El había descubierto y pulido joyas como Kittel y Degenkolb. Zeeman llegó sabiendo que iba a ganar menos dinero y que se enfrentaba a un reto muy exigente, pero también asumiendo que iba a dirigir la parcela deportiva y que tenían la base necesaria para volver a crecer.
Los inicios fueron complicados. Arrancaron como Blanco porque no había ninguna marca que quisiera asociarse a ellos. Acabaron encontrando la empresa Belkin. No fue un gran contrato. Fue simplemente un modo de seguir sobreviviendo. Habían pasado de ser los más ricos del mundo a ser los más pobres. Pero tenían un método de trabajo y tenían la paciencia para ir sembrando y buscando corredores pasito a pasito. Así fueron captando talentos como Primoz Roglic o, más recientemente, Jonas Vingegaard. Y también fueron capaces de atraer grandes sponsors como Jumbo y Visma.
Ahora todo son felicitaciones. Pero en enero de 2013 no había ningún tipo de garantía. Richard Plugge se lanzó a la piscina con el dinero pero también las obligaciones de Rabobank y con las dudas de que si podría llegar a finales de 2014 sin caer en la suspensión de pagos. Necesitaba resultados y patrocinadores. Tan sólo unos años más tarde tiene todo lo que soñaba: los mejores resultados del mundo y patrocinadores para hacer frente a los equipos más poderosos del pelotón mundial.
