La posible fusión entre Visma y Soudal es cada vez más una absorción poco amistosa. En otras palabras, el equipo Jumbo-Visma se queda con los patrocinadores de Soudal Quick-Step en una operación que parece tener el visto bueno del propietario, el empresario Bakala, pero de la que parece que se desmarca el gestor, Patrick Lefevere.
El prestigioso periódico Het Laatste Nieuws apunta a que el malestar de Patrick Lefevere le ha llevado a buscar patrocinadores con los que relanzar su propia estructura y salvar a las «víctimas» del equipo fusionado. Y no hablamos sólo de ciclistas sino también de personal que lleva toda la vida trabajando para Lefevere en cargos administrativos (oficina), de dirección (directores deportivos) o auxiliares (mecánicos y masajistas).
Ese equipo mantendría la licencia WorldTeam, puesto que sigue teniéndola concedida hasta finales de 2025. El problema, eso sí, es que debe demostrar la viabilidad económica con contratos de patrocinio y avales bancarios. La prensa apunta a que en el nuevo Visma-Soudal sólo hay espacio para seis ciclistas, por lo que son muchas las víctimas y mucho el dinero que Patrick Lefevere necesita. El veterano belga parece estar llamando a las puertas de marcas como Quick-Step, Latexco o Renson como salvavidas, aunque fuera por una única temporada. Este movimiento también certifica que Zdenek Bakala y Patrick Lefevere no tienen la misma visión sobre la conveniencia de propiciar la fusión.
