Después de más de un mes de parón, Óscar Pujol regresa a la competición para comenzar su segundo bloque de temporada. El vallisoletano se encuentra ya en Taiwán donde, a partir de mañana, disputará la ronda asiática que concluirá el jueves para, después, volver a España y participar en el Gran Premio de Amorebieta, en la Vuelta a Asturias y en la Vuelta a Madrid.
El primer alto en el camino será el Tour de Taiwán, cinco días de competición con recorridos que, a priori, no son demasiado exigentes y que le servirán al vallisoletano del Team Ukyo para coger ritmo y comprobar su estado de forma que, según el mismo reconoce, todavía no es el “óptimo”.
“El objetivo es acumular kilómetros después del parón tras disputar la Vuelta a Murcia”, reconoce Pujol que se recupera de una rotura parcial del ligamento de uno de los dedos de su mano y que le impidieron rendir en condiciones en la Vuelta a Valencia y en la citada ronda murciana.
Descansado después de su campaña de ciclocross, ahora mira con ganas el calendario que tiene delante con tres pruebas en territorio español. “Tengo ganas de encontrar el golpe de pedal que el año pasado me llevó a lograr siete victorias –entre ellas Japón y Kumano- aunque sé que va a ser difícil”, se sincera el del Team Ukyo al que le gustaría dejarse ver en las zonas más exigentes de la prueba y buscar entrar entre los mejores en las etapas reinas de Asturias y Madrid.
De momento, tiene cinco días por delante de competición antes de volver a España para seguir sumando kilómetros y afinar la maquinaria para los retos que comenzarán a llegar a mediados del mes de abril.
Un calendario en el que también estará acompañado por el otro vallisoletano del equipo, Rodrigo Araque, que después de un largo periodo de entrenamientos exigentes pondrá a prueba su estado de forma en Taiwán.
