El deporte profesional se encuentra inmerso en una profunda crisis que tiene su origen en el coronavirus. Es necesario buscar nuevos recursos. Y son muchos los deportes que tienen en mente intentar conseguir más dinero de la venta de los derechos televisivos. Para eso, han contactado con los nuevos gigantes del sector: Netflix y Amazon.
Netflix ha insistido en su política: no al deporte profesional. La empresa, conocida por sus series y películas, tiene claro que su mercado es el de los clientes que quieren consumir productos televisivos a cualquier hora del día y cualquier día de la semana. Y el deporte profesional tiene un fuerte componente de visión en directo, por lo que no van a apostar por la compra de estos derechos.
Amazon Prime, sin embargo, ha hecho la primera gran compra: los derechos de televisión de la NFL (Fútbol Americano). Es un primer y costoso paso adelante en esta nueva política que incluye también series/documentales sobre Pau Gasol, Fernando Alonso o Sergio Ramos. También Facebook ha comprado algunos derechos de televisión, pero sin convertir los derechos del deporte profesional en una prioridad. Lo cierto es que para los aficionados al ciclismo todo parece encarrilado a través de Televisión Española y de Eurosport, así como el «streaming» para carreras más pequeñas, sin olvidar a autonómicas como Euskal Telebista. Los gigantes, de momento, no apuestan a lo grande por el deporte profesional.
