El extremo calor llevó a aplicar el protocolo de la UCI y a recortar en 17 kilómetros la sexta etapa de la Vuelta a San Juan (2.1, Argentina) para velar por la salud de los corredores.
Cuando Tom Boonen, el portavoz del pelotón, se dirigía al presidente del Jurado Técnico, el americano Thomas Nee, para pedirle que se aplicara el Protocolo de Condiciones Extremas del reglamento UCI, el termómetro marcaba 44º.
Los comisarios y la organización no han dudado en atender la petición del belga y aplicar el artículo 2.2.029 del reglamento UCI que, para velar por la salud de los ciclistas, permite recortar la carrera. Es lo que han hecho, dejando la etapa en 168,1 km en vez de los 185,7 km inicialmente previstos, ya que se han quitado los últimos 17,6 km.
El pasado 1 de enero, en la Doble Difunta Correa, una de las pruebas de más prestigio del calendario argentino, se alcanzaron los 53º de temperatura…
Mollema, durante la etapa: Foto: Bettini
El líder Bauke Mollema aplaudía la decisión. “Fue un día duro. Siempre entre 42 y 47 grados. El calor fue un factor determinante. Yo creo que nunca he corrido con unas temperaturas tan altas. Doy las gracias a la organización por haber recortado la etapa. Creo que era lo justo porque tanto calor no es nada saludable. Fue una buena decisión, pero cuatro horas en esas circunstancias ya estaba en el límite. Mañana será una etapa difícil por el calor y el viento, pero no creo que tenga problemas para llevarme el triunfo”.
El holandés es el vencedor virtual de la Vuelta a San Juan. La última etapa consta de ocho vueltas al circuito de circunvalación que rodea San Juan, hasta completar los 138,2 km previstos por la organización.
