Mikel Landa fue ayer el protagonista negativo de la jornada con una caída. A pesar de ese contratiempo, el alavés se ha mostrado valiente y espera poder disfrutar de un fin de Tour de Francia con algo más de fortuna.
“Hoy me he levantado con algún dolor más, pero afortunadamente no fue nada: un golpe en el brazo, otro en la cara y nada más. De ánimo estoy un poco peor: otro golpe duro, del que toca remontar. Queda mucha carrera y habrá que pensar en lo que queda. Ayer sí que le daba vueltas: ¿por qué yo? ¿Por qué a mí? Venía muy bien, la carrera ayer nos iba muy bien, habría sido una gran oportunidad para acercarnos al objetivo de este Tour… y te sucede una más. Pero lo pasado es pasado. No quiero perder más tiempo en eso”.
“Habrá que intentar buscar alguna etapa y volver a reengancharme como sea a la general. Iremos viendo; todavía no ha pasado el tiempo suficiente para darle la vuelta. Ahora mismo no encuentro algo que me ‘enganche’. Necesito mi ‘luto’, mis dos días malos, dejarme en paz (ríe), y se le dará la vuelta a todo y cambiará la suerte, espero”.
“Todavía hay bastantes favoritos. Los que están por detrás, como Fuglsang y Pinot, que son bastante guerrilleros, seguramente moverán la carrera e influirán bastante. Ojalá el tiempo que llevo perdido también me conceda algo más de margen para atacar, pero en el Tour es complicado: se defiende cualquier puesto, y en cuanto te acercas al 10º puesto empieza a haber muchos intereses y no se hace fácil remontar”.
