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Michael Woods y «el cambio de chip» para su bronce mundialista

Woods ha compartido podio con dos grandes corredores como Valverde y Bardet. Foto: UCI / SWPix

Michael Woods ha logrado el mejor resultado de su carrera al lograr este domingo la medalla de bronce en el Mundial de Innsbruck, donde ha comandado el grupo de favoritos en la temida subida al temido Höttinger Höll. El canadiense, con solamente tres años en el WorldTour a pesar de superar la treintena, afirma haber vivido «un cambio de chip» que le hace creer que puede batallar con los mejores corredores del pelotón.

Woods, que cumplirá 32 años en dos semanas, se encuentra solamente en su tercera temporada en el WorldTour (antes, apenas 3 años en el calendario americano y canadiense), después de dejar atrás una carrera de corredor de semifondo. El de Education First-Drapac ha logrado la primera medalla mundialista canadiense en 34 años, después del bronce de Steve Bauer en Barcelona 1984.

«Obviamente hay un poco de sorpresa en el resultado, aunque en realidad era el objetivo lograr una medalla. Digamos que no era un resultado probable, pero sí tenía la esperanza», ha apuntado un Woods más optimista de lo esperado en rueda de prensa. «Mucha gente confiaba en que podía lograr una medalla estos días. Además, ha sido uno de esos días en que te subes a la bici y te sientes muy bien desde el inicio. Va avanzando la carrera y ves a la demás gente sufrir y que tú estás bien», relataba.

Con todo, Woods no es para nada un extraño en las clásicas (2º en la Lieja de este año después de ser 9º en 2017, 2º en la Milán-Turín 2016), especialmente cuando hay de por medio cuestas explosivas que parecen ser de su agrado, como demostró imponéndose en el Balcón de Bizkaia en la pasada Vuelta a España. «Es verdad que, cuando reconocí ayer la subida, pensé que era para mí. No llevo muchos años corriendo y tengo limitaciones, por ejemplo sigo haciendo cronos nefastas, pero es verdad que, en este tipo de subidas donde lo que importa es la potencia generada y apenas afecta el ir a rueda son muy buenas para mí«, ha apuntado.

«En el final, me sentía decepcionado. He tenido calambres en el sprint y lo he sentido como una oportunidad perdida. Pero ahora estoy aquí por la medalla y siento que es un momento especial, nunca en mi vida habría dicho que lograría una medalla mundial», decía un Woods ambicioso. «En el final me he mantenido calmado, tenía confianza en mi sprint. Cuando Valverde arrancó de lejos pensé que era bueno para mí, pero al saltar a remontar he sufrido calambres».

Parece evidente que Michael Woods ha dado un salto de calidad y de confianza que le hace verse capaz de ganar ya en estos grandes escenarios después de tres años en la élite mundial. «Es difícil creer que puedes ganar en este deporte ante gente tan buena, pero cuando hay este cambio de chip, tu forma de correr cambia, y eso creo que es lo que me está pasando en las últimas semanas«, ha razonado el canadiense. «En la Vuelta fui con el objetivo de disputar la general, pero tuve muchas caídas. Mi director Juanma Gárate me mantuvo calmado, me dijo que esperara a la tercera semana, y al final pude ganar y eso me dio mucha confianza». De la cima de Oiz al bronce mundial.

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