La temporada de Navidades en el mundo del ciclocross ya ha arrancado. Tuvimos carreras los días 22 y 23 de diciembre. Tenemos por delante muchas otras pruebas: 26, 27, 28 de diciembre… y así casi de forma consecutiva hasta el día 7 de enero. Y la primera conclusión es obvia: el dominio de Mathieu van der Poel está siendo abrumador hasta el punto de que está asustando a rivales y a los propios miembros del equipo.
El ciclocross suele ser un duelo entre Mathieu van der Poel y Wout van Aert, con Tom Pidcock como tercer hombre. Pero la temporada 2023-2024 está mostrando algo muy diferente: el de Alpecin no tiene rival. Nadie es capaz de mantener el ritmo de un Van der Poel que pasada la segunda o tercera vuelta acelera y se marcha en solitario consiguiendo ventajas asombrosas respecto del resto de sus rivales.
El dominio de Mathieu van der Poel es tan grande que incluso hemos visto a Wout van Aert corriendo de forma muy conservadora, es decir, olvidándose de Van der Poel y limitándose a reservar fuerzas para garantizarse la segunda posición. Van Aert asume de forma clara que no puede competir contra el de Alpecin.
Otro detalle interesante es lo que ha afirmado el propio equipo Alpecin. Ellos habían afirmado públicamente que jamás habían visto tan fuerte a Mathieu van der Poel en los test previos al inicio de la temporada. Aquello podía parecer algún tipo de fanfarronada. La realidad es que no lo ha sido. Ha sido una definición muy correcta.
