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Los clubes-estado en el ciclismo: ¿existen? ¿cómo se organizan?

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Foto: Pool

La irrupción en la elite mundial del Manchester City y del PSG ha hecho que exista un gran debate en el mundo del fútbol sobre la presencia de clubes-Estado, es decir, equipos mantenidos directamente desde las arcas públicas e ilimitadas de un país. ¿Y qué pasa en el ciclismo? ¿Existen clubes-Estado? ¿Cómo se organizan? Vamos por partes.

El ciclismo tiene cuatro equipos vinculados a través de su nombre con un país: UAE, Bahrain, Astaná (Kazajistán) e Israel. De estos cuatro, uno tiene que salir rápidamente de la ecuación: Israel. Este equipo lleva el nombre de un país, pero en realidad la financiación sale del bolsillo de un grupo de empresarios de origen judío y que tienen en Sylvan Adams a su líder. Pero de ninguna forma puede ser considerado un equipo vinculado a un Estado, puesto que el gobierno de Israel no está implicado en la gestión ni en la financiación.

Los otros tres equipos sí que son financiados directamente por el gobierno de estos tres países: UAE, Bahrain y Kazajistán. Su presencia les ha permitido fichar buenos ciclistas, pero no han llegado a revolucionar el mercado de fichajes pagando muy por encima de otros equipos como Ineos Grenadiers.

Así que yendo al análisis, hay varias conclusiones posibles:

-Existen equipos financiados por gobiernos y/o empresas públicas. La Unión Ciclista Internacional no está en contra de este tipo de patrocinios.

-Estos equipos figuran en la parte alta del presupuesto global de equipos, pero Bahrain y Astaná-Kazajistán no forman parte del grupo de cuato o cinco equipos con más dinero del mundo. UAE sí lo es -y de primerísimo nivel- pero no están mirando por encima del hombro a equipos como Jumbo-Visma o Ineos Grenadiers.

-En el fútbol se discute mucho que el dinero de equipos como Manchester City está entrando en el club a través de patrocinios fuera de precio de mercado y a través de dinero generado fuera del propio fútbol. La principal diferencia es que el ciclismo no tiene otra vía de financiación. Aquí no hay aportación de fans a través de cuotas de socios o venta de entradas. Y el dinero de las televisiones acaba todo en manos de las organizaciones. Así que los equipos solo pueden fichar con el dinero que reciban de sus sponsors.

-Además, no hay que olvidar que los equipos deben ser gestionados por una empresa que no puede tener más función social que la propia del equipo. Es decir, no se permite que los equipos sean manejados desde un ministerio o una compañía pública o una entidad social con otros muchos clubes. Cada equipo debe ser llevado en su día a día a través de un club o sociedad que dedique todo su esfuerzo al equipo ciclista para evitar así que deudas externas pudieran afectar al ciclismo.

-Lo que sí controla bien el ciclismo y no lo está haciendo el fútbol a pesar de sus esfuerzos en los últimos años es el apartado financiero y económico. Todos los equipos deben mostrar solvencia. Es muy extraño que un equipo no pueda hacer frente a sus compromisos. Puede pasar y mucho más después de años tan difíciles como los marcados por el COVID19, pero los auditores controlan de cerca la claridad en las cuentas y la sostenibilidad de los presupuestos.

 

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