La 17ª etapa del Giro de Italia de 2022 trasladará a los corredores desde Ponte di Legno hasta Lavarone. Será una jornada de 168 kilómetros, pero con 3.730 metros de desnivel acumulado y lo que es más importante: la mayor parte de la dificultad del día se concentra en los 40 kilómetros finales.
Los ciclistas tienen un nuevo menú solo apto para escaladores. Además, para facilitar el trabajo la etapa arranca con un puerto, lo que siempre es muy bueno para que nombres de primer nivel logren filtrarse en la fuga del día. Eso sí, luegro tendrán muchos kilómetros de bajada hasta la zona peligrosa: los últimos 40 kilómetros.
En ese terreno el pelotón debe superar dos puertos: Passo del Vetriolo y Monterovere. El día puede ser asumido de muchas maneras: de forma defensiva tras el desgasta de ayer o de forma ofensiva intentando romper la resistencia de los rivales. Lo único cierto es que Joao Almeida es el mejor contrarrelojista de los cuatro aspirantes a la maglia rosa y sigue resistiendo los ataques de los rivales. Hoy es un día perfecto para intentar eliminarlo, pero para ello es necesario tener piernas y tener mentalidad ganadora para arriesgar desde lejos y probar en el penúltimo puerto. Ya se ha visto que en la última subida Almeida siempre regula bien y apenas cede una decena de segundos, por lo que hay que intentar castigarle desde lejos.
