Jesús Herrada se ha impuesto en la séptima etapa de la Vuelta a España, segundo triunfo español en la edición de 2022 y también segundo triunfo para el ciclista de Cofidis en la ronda española, puesto que ya había sido vencedor parcial en la edición de 2019. El conquense es una garantía de éxito allá donde corre y especialmente en la ronda española, la cita en la que más ha brillado internacionalmente.
La prueba, con salida en Camargo y meta en Cistierna, fue un duelo entre escapados y pelotón. La subida al puerto de San Glorio, con sus más de 20 kilómetros, significó un buen muro para las aspiraciones de los equipos de los velocistas y un factor de motivación para los corredores en fuga. La renta quedó estabilizada durante muchos kilómetros entre los tres y los cuatro minutos… hasta que llegó el momento de la verdad.
Por detrás tiraban los equipos de los velocistas de forma inconsistente… mientras por delante peleaban Jesús Herrada, Samuele Battistella, Fred Wright, Jimmy Janssens y Harrison Sweeny y un Omar Goldstein que se quedó de la cabeza. El duelo acabó decantándose en favor de los escapados, quienes entraron en el kilómetro final con más de 40 segundos de ventaja, lo que les permitió coger aire y centrar las miradas en la línea de meta.
Por delante habían funcionado de forma coordinada mientras por detrás nunca estuvieron de acuerdo. Trek quiso tirar fuerte para soltar a Sam Bennett y beneficiar a Mads Pedersen. Cuando llegó Bennett, el ánimo se enfrió mientras otros querían anirmarse como Arkea y BikeExhange pensando en sus velocistas. Pero la realidad es sencilla: por un lado, nunca hubo una coordinación efectiva de todos los equipos de los velocistas. Fueron por inspiración. Pero además tampoco demostraron que tenían tantas piernas y es que el paso de las etapas empieza a dejar secuelas.
En ese momento táctico, Jesús Herrada se marchó al fondo del grupo. También lo hizo Samuele Battistella. En cambio, Fred Wright asumió su punta de velocidad y quiso ser protagonista con un lazamiento muy lejano. Y como suele ocurrir en estos casos, Jesús Herrada fue el que acertó con la distancia exacta: no atacó tan lejos como Wright ni tan cerca como Battistella. Triunfo para un Jesús que a lo largo de 2022 se ha convertido en un seguro de vida para Cofidis en la pelea por el famoso descenso a la división ProTeam al sumar ya casi 1.000 puntos cumpliendo con sobresaliente en todo el calendario de clásicas de Francia, con victoria incluida en el Tour de Doubs, y rematando a lo grande en la Vuelta a España. Remco Evenepoel se mantiene, lógicamente, como líder.
