La Vuelta a Cantabria para élite y sub 23 se presentó ayer, una prueba que se disputará del 3 al 5 de septiembre y que contará en la salida con 22 equipos, 20 españoles. La sede principal de Liberbank acogió el acto.
Una presentación que contó con una afluencia de público, entre los que se encontraban directores deportivos, patrocinadores y aficionados en general al ciclismo.
Todos ellos en sus intervenciones coincidieron en la importancia que la prueba tiene para Cantabria, y para el ciclismo en general dentro sobre todo de la categoría élite y sub23, lo que hace que esta prueba sea considerada como una de las pruebas más importantes por etapas de España.
Son 22 equipos los que van a tomar parte en la prueba representando la mayoría de las autonomías de España, entre los que se encuentra el País Vasco con la más representativa con 6 escuadras, a las que se suman dos escuadras extranjeras, los franceses de La Pomme y la selección de Japón. Unas cifras muy positivas, ya que no son «sólo los equipos que compiten, sino que había más de 20 conjuntos que no han tenido cabida en la carrera. Ha habido una gran demanda tanto de clubes españoles como extranjeros», señala Domingo Agudo, organizador de la prueba.
Es muy difícil hacer pronósticos en la categoría élite y sub 23, aunque como señala Agudo, «los equipos más potentes son los filiales de escuadras profesionales, como Caja Rural, Lizarte o La Pomme«. Tampoco hay que olvidar a los asturianos del Construcciones Paulino, ganadores el año pasado o los equipos cántabros, Aldro Team y Gomur-Liébana 2017, que según Agudo son «los equipos más batalladores» y además juegan con la gran motivación de correr en casa.
Las etapas:
- 1ª etapa:
Subida a La Atalaya (0,9 km). Contrarreloj corta que provocará las primeras diferencias en la general. - 2ª etapa:
Muriedas-Maliaño (149 km). Recorrido urbano que incluye cuatro subidas a Las Presas. - 3ª etapa:
Vioño-Vioño (143 km). Etapa decisiva, con cuatro subidas a La Montaña que deben decidir el ganador final.
Tres etapas sin excesiva dureza para decidir el ganador de una carrera en la que siempre predomina la igualdad. Una carrera que no destaca por su dureza, «sino por la picardía y la habilidad necesaria para imponerse, pues hay muy pocas diferencias en la general, ya que se intenta que haya un amplio abanico de corredores con opciones de ganar», afirma Agudo.
Para el organizador, la carrera se decidirá en la última subida y el posterior descenso a La Montaña en la tercera etapa, ya que la subida a La Atalaya se disputará en la jornada inaugural. Una vuelta con un recorrido más asequible que el de otras rondas del calendario nacional, entre otras cosas porque se encuentra al final de la temporada. Sin embargo, entre sus últimos vencedores se encuentran profesionales como Jaime Rosón o Antonio Pedrero, algo que para Agudo demuestra «que estamos haciendo las cosas bien».
La presentación contó con la presencia en la mesa presidencial del Consejero de Educación, cultura y deporte, Ramón Ruiz, Héctor Lavin (Teniente alcalde de Camargo), Gonzalo Rodeño (Concejal de deportes del Ayuntamiento de Camargo), Mª José Fuertes (Concejala de igualdad ciudadana del Ayuntamiento de Piélagos), Javier Franco (Secretario general de la Dederación Cántabra de ciclismo) y Domingo Agudo (Gerente de Sportpublic y director general de la prueba).
