En poco más de un mes se dará el banderazo de salida a la primera Vuelta a Burgos femenina -16 al 19 de mayo- con categoría UCI. Una carrera que sale al calendario internacional como 2.1 y aspira a traer a muchos de los mejores equipos del mundo y, por supuesto, también a todas las escuadras españolas.
La carrera cuenta con cuatro etapas y, sobre todo, las dos centrales serán las decisivas. La primera, de 108 kilómetros y más larga de toda la vuelta, tiene como punto caliente el Alto de Tobar (3ª) que se corona a 16 de la llegada y puede ser suficiente para ‘limpiar’ un poco el pelotón.
Sin ser un puerto propiamente dicho, la subida a Poza de la Sal seguro que hará ya las primeras diferencias para la general, pues se trata de una llegada en alto en toda regla en una segunda etapa que, por otra parte, es bastante más corta. Y el Alto de Rosales (3ª) decidirá probablemente la carrera del todo en la tercera etapa, jornada reina. Con 82 kilómetros y 900 metros de desnivel acumulado, cuenta con tres pasos de montaña, todos de 3ª categoría.
Para acabar, una nueva jornada sinuosa y quebrada. De hecho, es la que concentra mayor desnivel acumulado. Casi 1.000 metros de ascenso entre Pedrosa de Valdeporres y Villarcayo, con el Alto de la Retuerta como última dificultad de la carrera. La cima está a 22 de meta. Será la última oportunidad para tratar de hacer diferencias.
Además de la carrera UCI, la Vuelta a Burgos tendrá, durante los dos últimos días, edición para junior y cadete con dos etapas que discurrirán por el tramo final del recorrido que luego harán las elite y sub23.
Etapas:
1ª etapa. Jueves 16. Villadiego-Villadiego. Geoparque de las Loras. 108,2 kms.
2ª etapa. Viernes 17. Poza de la Sal-Poza de la Sal. 85 kms.
3ª etapa. Sábado 18. Medina de Pomar-Alto de Rosales. 82,3 kms.
4ª etapa. Domingo 19. Pedrosa de Valdeporres-Villarcayo. 84 kms.
