Las carreras profesionales giran cada vez más alrededor de los finales en alto. Pero en la Volta a la Comunitat Valenciana han apostado por todo lo contrario y ofrecen desde el miércoles y hasta el domingo un recorrido atípico, cinco etapas que abren el abanico de candidatos a la victoria como nunca antes.
La ronda valenciana arrancará con una etapa entre Segorbe y Torreblanca que parece propicia para los velocistas. En la segunda etapa, en cambio, llega la gran oportunidad para los contrarrelojistas con una etapa entre Carlet y Alginet, con un total de 17 kilómetros, por lo que está más que garantizado que abre diferencias muy grandes entre rodadores y escaladores puros.
A partir de ahí, los mejores corredores en montaña tendrán que intentar la remontada. Pero, eso sí, no lo van a tener nada fácil. La tercera etapa viaja desde Orihuela hasta San Vicent del Raspeig. En esa etapa los corredores deberán ascender el alto del Tibi y Collado de la Horna, antes de los últimos 20 kilómetros de descenso hacia la línea de meta. En teoría, no es terreno suficiente para dinamitar el gran grupo.
La penúltima etapa parece la jornada reina de la carrera. La etapa sale desde La Nucia y finaliza en Teulada/Moraira. Los ciclistas deberán ascender Coll de Rates, Alto Miserat, Alto del Sorells, La Fustera, Puig de la Llorença, Muro del Pou… es decir, puertos largos, pero también puertos cortos y muy explosivos, casi todos ellos concentrados en los kilómetros finales. Ese día sí que está garantizado que los contrarrelojistas más puros vayan a sufrir de lo lindo.
La etapa final se disputará entre Bétera y Valencia, con subida a L’Oronet y Garbí.
