Mucho se ha comentado en los últimos años sobre la falta de relevo generacional en el ciclismo español, pero lo cierto es que la nueva generación viene empujando fuerte. Si en pista tenemos un campeón de Europa y un campeón del mundo, comienzan a llegar los resultados en la carretera. La selección española se llevó una etapa en la Guido Reybrouck Classic con una actuación para la historia.
El alicantino Héctor Álvarez se impuso al sprint en la segunda etapa del Guido Reybrouck Classic, prueba de nivel UCI en la que estaban presentes muchos de los mejores equipos de Europa. Esa jornada se disputaba sobre 121 kilómetros con hasta 14 tramos de pavé. Además, Roger Pareta y Marcos Freire también se metieron entre los 10 mejores.
La carrera belga estuvo marcada por un fuerte ritmo desde los primeros compases. A pesar de algunas intentonas por romper la carrera, la prueba llegaría viva y con un grupo bastante numeroso hasta la línea de meta. El equipo nacional encaró el sprint bajo la premisa de lanzar a un ciclista con gran punta de velocidad como Marcos Freire, al que desgraciadamente le saltaba la cadena en la recta final. Sin embargo, bien colocados, Álvarez y Pareta lograban sprintar para hacer primero y cuarto en línea de meta. Su victoria le ha valido a Álvarez para colocarse finalmente 13º en la general. Javier Cubillas, que ha realizado también un gran trabajo, ha entrado en el mismo grupo para ser 27º.
“Habíamos hablado de que no podían salir de la primera posición hasta el kilómetro 32. La premisa era ver que nadie saltara y a partir del kilómetro 50 cuando hubiera un poco de fatiga intentarlo con Héctor o Iker Gómez. Sin embargo, Iker y Marc se han levantado con un catarro importante y se han sacrificado hasta el kilómetro 80 colocando a los compañeros”, ha señalado el seleccionador nacional Manuel Mateo, que concluía satisfecho asegurando que “lo han hecho todos espectacular, de libro. Muy buena experiencia para la Roubaix. Muy contento por cómo han corrido todos, incluso los que no han podido terminar, estando juntos y delante en los tramos de pavé”, finalizaba Mateo.
Unos resultados que dotan de confianza al equipo de cara a la París-Roubaix júnior que tendrá lugar el siete de abril y que el equipo nacional aguarda con la mayor de las ilusiones.
FOTO: RFEC
