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La otra cara de la victoria de Higuita en la Itzulia: el colombiano socio de la Fundación Euskadi

La quinta etapa de la Itzulia dejó a Sergio Higuita en el peldaño más alto del podio al imponerse brillantemente en el sprint final. Triunfo para el colombiano y para Bora-hansgrohe, un equipo que no ha comenzado 2023 de la misma brillante manera en la que inicio 2022, pero que paso a paso comienza a remontar su vuelo. Sin embargo, el éxito de Higuita tiene una cara B que merece ser contada.

Sergio Higuita es, sobre todo, un hombre agradecido. Cuando le preguntan por Manzana Postobón o por EF Education, siempre tiene palabras amables. No hay que olvidar que pasó directamente de la categoría júnior a la elite mundial y que en su primer año ya fue capaz de ser 10º en Ordizia con solo 18 añitos. Y todo ello de la mano de Postobón. Con EF Education llegarían triunfos en la elite mundial como una etapa en la Vuelta a España.

Pero en ese proceso de maduración deportiva, Higuita estuvo unos meses con el equipo Euskadi, puesto que por aquel entonces aún no había llegado Euskaltel. Y no olvida la experiencia: «Para mí fueron pocos meses, pero muy intensos. Lo primero es que Jesús Ezkurdia y Jorge Azanza me trataron como a un hijo. Me dieron mucho cariño y confianza, pero también me exigieron deportivamente. Ellos siempre me repetían que al equipo le daba igual el resultado final y que ellos no me iban a poner ninguna presión. Pero por mi bien, debía acostumbrarme a correr en cabeza y a pensar en ganar carreras, a soñar en grande. Si luego se ganaban o no, eso no era importante para ellos. Pero la actitud tenía que ser la de ir a por todas porque yo podía estar con los mejores. Ese cambio de mentalidad fue muy importante«.

Higuita no olvida la lección aprendida: «Por eso aprendí tanto en Euskadi y por eso me hice socio de la Fundación Euskadi. Creo que uno tiene que ser agradecido con la gente que te ayuda en el ciclismo. Me lo enseñaron mis padres. Pero es que además esos meses cambiaron mi vida y me permitieron ir a EF Education con más confianza. Nunca olvido a los jefes del equipo ni a los compañeros de Euskaltel. Para mí, siguen siendo parte de mi familia. Y sé que cuando he ganado en la Itzulia, toda la gente de Bora-hansgrohe se ha alegrado muchísimo porque han trabajado muy bien para mí y existe una gran unión dentro del bloque. Pero también sé que tengo esa segunda familia en Euskadi que vive mis victorias como si fueran también suyas».

En ese recuerdo de su paso por Euskadi, Higuita añade un último agradecimiento: «El plan con Euskadi era correr hasta el verano de 2019 con ellos y luego ya pasar a EF Education. Pero en el equipo americano vieron que iba muy bien y para el Tour de California querían que estuviese en el WorldTour. Eso significaba cambiar de equipo a finales de abril. En otro sitio lo normal es que me hubieran dicho que no, que teníamos un compromiso, que los pactos se cumplen… Y era lo lógico. Pero la Fundación Euskadi jamás puso un solo problema. Desde el primer momento le dijeron a Jonathan Vaughters que estaban a su disposición y me dejaron marchar pensando siempre en qué era lo mejor para mí. Ese tipo de gestos tienen mucho valor y yo siempre lo agradeceré en público y en privado».

FOTO: @euskaltelteam

 

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