El Tour de Francia de féminas anunció no hace muchos días la lista completa de equipos seleccionados para la edición de 2026, una nómina que incluye evidentemente a todos los equipos de categoría WorldTeam, pero también a siete formaciones ProTeam y que evidencia que tenemos un problema: ¡faltan equipos!
La Unión Ciclista Internacional debe reflexionar sobre lo que viene sucediendo en el ciclismo masculino e incluso en mayor medida en el ciclismo femenino. Los costes están disparados y cada vez hay menos equipos en el pelotón que puedan asumir los gastos de estar en la elite. En el caso del ciclismo femenino vemos un claro ejemplo con la nómina de equipos invitados al Tour de Francia de 2026.
La organización ha tenido que seleccionar a todos los WorldTeam, pero también a todos los ProTeam. De este modo, tendremos 21 equipos en la línea de salida. Pero no hay que olvidar un dato curioso: ni siquiera se han llegado a cubrir las 15 plazas existentes para la categoría WorldTeam, es decir, hay siete equipos que han querido quedarse como ProTeam antes de dar el salto a la máxima categoría: ¡demasiadas obligaciones y muy pocas ventajas!
Por tanto, los equipos ProTeam optan por no ser WorldTeam y lo cierto es que la lista del Tour certifica que tienen razón, puesto que Laboral Kutxa, Mayenne, Ma Petite Enterprise, Cofidis, VolkerWessels, St. Michel y Lotto han sido invitados. Es decir, ¡todos! Y esa lista incluye proyectos serios y estables en lo económico y lo deportivo como Laboral Kutxa como otros equipos recién llegados a la categoría y que apenas tienen mimbres para pelear en la elite. O dicho de otro modo: si una empresa quiere correr el Tour femenino, lo tiene muy fácil, puesto que en cuanto forme un equipo ProTeam, tendrá una invitación. Eso lo que demuestra es que el listón de gastos se ha puesto por encima de las posibilidades económicas de los equipos y no tenemos a suficientes candidatos para intentar lograr el reto.
