El Giro de Italia de 2022 entra en territorio italiano y lo hace a través de Sicilia y su montaña más icónica, una subida larga y tendida pero suficiente para que podamos hablar del primer día verdaderamente decisivo en la pelea por la general. Llega la ascensión al Etna.
La cuarta etapa del Giro de Italia de 2022 se disputa entre Avola y Etna-Nicolosi, con 174 kilómetros de un recorrido que concentrará la mayor parte de su emoción en la subida final, una ascensión de 22,5 kilómetros al 5,9% de pendiente media, pero que incluye más de una trampa en el largo y volcánico puerto.
El Etna ya es un viejo conocido del Giro de Italia. Es un puerto sin rampas exigentes y, por tanto, es una ascensión en la que muchos corredores son capaces de agarrarse a la rueda del rival y sufrir hasta la línea de meta. Ese voluntad de resistencia se adapta bien a los primeros kilómetros, que rondan el 6,3 y 6,6% e incluso a los últimos, con una pendiente media del 5,4%. El gran problema para los que no son escaladores puros llegará después de un pequeño descenso que hay a poco más de ocho kilómetros de la línea de meta. Allí tendrán que enfrentarse durante dos kilómetros consecutivos con una pendiente media de casi el 9%. Ese es el terreno para dinamitar el pelotón.
Mathieu van der Poel partirá con la maglia rosa, pero son muchos los candidatos a intentar arrebatar el maillot de líder al jefe de filas de Alpecin-Fenix. Eso sí, hay que repetir la reflexión final de todas las grandes vueltas y especialmente del Giro: ahora vivimos debates por un par de segundos… y en la semana final veremos corredores distanciados por muchos minutos. Es tiempo de dejarse ver… pero al mismo tiempo de seguir ahorrando energía hasta la llegada de los grandes puertos transalpinos.
PERFIL: girodeitalia.it
