El seleccionador nacional, Pascual Momparler, ha lanzado un mensaje de S.O.S. por la situación que está viviendo de cara a la confección de la lista para el Mundial de Australia. La patata caliente está ahora mismo sobre la mesa de la Real Federación Española de Ciclismo: ¿debe usar la técnica del palo o la zanahoria? Pero vayamos por partes.
Pascual Momparler ha sido muy claro en las páginas de Marca: «Hay muchos equipos que no nos dejan a sus ciclistas. Alguno no lo ‘presta’ porque rompe el calendario para intentar salvar a su equipo. Esto puede ser una catástrofe para varias selecciones. Incluida la nuestra. Ya he hablado y sé las intenciones de algunos equipos como Movistar y Cofidis. Entiendo que quieran afianzar su sitio en el World Tour. Pero yo también me veo en una tesitura que no es cómoda. De los que tengo en mente, sólo pueden ir dos: Ayuso y Soler. Y Lazkano para la crono. Del resto, no tengo más con el ok. ¿Qué puedo hacer? Hay que ir con unas garantías porque si no me van a matar…».
Sin embargo, hay una solución radical que también se podría aplicar y que pasa por ejecutar la ley del Deporte (Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte). Y más concretamente el artículo 47:
«1. Es obligación de los deportistas federados asistir a las convocatorias de las selecciones deportivas nacionales para la participación en competiciones de carácter internacional, o para la preparación de las mismas.
2. Cuando los deportistas a los que se refiere el párrafo anterior fuesen sujetos de una relación laboral, común o especial, su empresario conservará tal carácter durante el tiempo requerido para la participación en competiciones internacionales o la preparación de las mismas, si bien se suspenderá el ejercicio de las facultades de dirección y control de la actividad laboral y las obligaciones o responsabilidades relacionadas con dicha facultad, en los términos que reglamentariamente se establezcan».
Por tanto, la Real Federación Española de Ciclismo tiene una herramienta muy clara con la que realizar la convocatoria oficial y exigir que todos los ciclistas viajen al Mundial. Es más, hay antecedentes de ciclistas sancionados por una federación nacional durante seis meses por no acudir a una competición internacional, por lo que el corredor puede verse en una situación difícil desde muchos puntos de vista, pero con una única salida legal: viajar con la selección española. Esa sería la táctica del palo.
La de la zanahoria pasa por la negociación con los equipos y la búsqueda de un consenso en el que cada equipo aporte uno o dos de sus corredores a la selección, pero no a todo el bloque que sería necesario para disputar el resto del calendario y tratar de sumar puntos. Sería una solución salomónica para que los equipos puedan sumar puntos, pero España también pueda viajar a Australia con una buena selección. De todos modos, el conflicto está abierto y la solución no será fácil. Eso sí, la legislación española es tajante y da los instrumentos necesarios para que los equipos no puedan negarse a que sus corredores vayan con España al Mundial… si no quieren quedarse sin sus corredores el resto de 2022 e incluso parte de 2023.
