La Federación de Ciclismo de Nueva Zelanda sigue acumulando dimisiones en un escándalo que no cesa. La última salida ha sido la del entrenador de velocistas Rene Wolff. Esta dimisión se suma a la del director de alto rendimiento, Martin Barras, y al director general Jacques Landry.
La Federación de Nueva Zelanda se encuentra en el centro del huracán después de que Olivia Podmore se suicidara tras los Juegos Olímpicos. En el caso de Wolff, llegaba al equipo tras formar parte de la selección de Alemania y de haber trabajado para los Países Bajos.
La Federación se ha negado a dar más explicaciones y a aclarar si toda esta retahíla de dimisiones está vinculada al suicidio antes señalado. El informe definitivo sobre el caso de Olivia Podmore no se espera hasta febrero de 2022, aunque resulta más que evidente que algo no funcionaba bien en el seno de una federación nacional que sigue acumulando salidas dentro de la cúpula directiva.
