Los mejores júnior del pelotón español están yéndose a correr al extranjero. En concreto, se van a equipos filiales de formaciones WorldTeam. Eso ha provocado muchas reflexiones: los problemas que está generando en la categoría elite y sub-23, la existencia de un problema global puesto que no afecta solo a España y los motivos por los que son muchos los júnior que optan por emigrar. Pero, ¿afectará esto también a los equipos ProTeam?
España cuenta con cuatro equipos ProTeam: Burgos-BH, Caja Rural-Seguros RGA, Euskaltel-Euskadi y Kern Pharma. Todos ellos cuentan con un equipo amateur en la categoría elite y sub-23: Cortizo, Caja Rural, Laboral Kutxa y Finisher. Por tanto, no se puede decir que no tengan un ojo puesto en la cantera.
Hasta ahora, el sistema de funcionamiento de esos equipos era muy sencillo: elegían con total libertad a los 10 o incluso 20 mejores júnior y los iban formando en su equipo amateur con la única competencia de pelear contra otro equipo filial. Ahora se han encontrado con rivales como Israel Premier Tech Academy que se ha llevado en los dos últimos años a Pau Martí y Alvaro García, quienes han sido uno de los tres mejores junior de España en 2022 y 2023, respectivamente. Y, además, en el caso de Pau Martí se está viendo un desarrollo más que positivo en un equipo que en la segunda etapa del Tour de L’Avenir metió a tres corredores entre los cuatro mejores. Por tanto, es un escaparate muy interesante. Y no es el único puesto que parece que otros como Lidl-Trek ya están pujando con fuerza.
Eso significa que en el corto plazo el nivel de los equipos filiales va a descender. Pero sobre todo significa que el nivel deportivo de los equipos ProTeam caerá en el medio y largo plazo. Y eso es algo que debería preocupar y mucho en el seno de Burgos, Caja Rural, Euskaltel y Kern Pharma. Los cuatro equipos -y podríamos añadir también a Eolo- necesitar desarrollar fórmulas que resulten atractivas para los jóvenes talentos. La creación de un equipo júnior, por ejemplo, no parece una solución, puesto que Eolo está en esa categoría y vive problemas igual de grandes para poder firmar a los mejores talentos de España. Y es que ahora mismo las nuevas generaciones tienen asumido que el ciclismo es un deporte global, no sienten la barrera del idioma -tener que hablar en inglés- y sueñan con competir en las grandes estructuras y con los medios y recursos que esos equipos ponen a disposición de los ciclistas. Frente a esos poderosos rivales es frente a lo que tiene que pelear un pelotón profesional español que no parece, por el momento, muy preocupado por esta nueva realidad con la que tiene que luchar.
FOTO: equipokernpharma.com
